Un alcalde fue asesinado ayer por un desconocido que le disparó siete balazos cuando iba a subirse a su automóvil para ir a la municipalidad, en medio de un clima de creciente inseguridad en Guatemala, donde la jornada también registró el secuestro, tortura y posterior liberación de la esposa del Procurador de los Derechos Humanos.
Gladys Monterroso, esposa del procurador Sergio Morales, fue secuestrada y torturada durante varias horas por sus captores antes de ser liberada ayer. La mujer fue secuestrada el miércoles en la noche, un día después que la Procuraduría abrió al público los archivos de la Policía sobre violaciones a los derechos humanos durante la guerra civil (1960-1996).
“Puedo confirmar que fue secuestrada, torturada y golpeada”, expresó con lágrimas el procurador Morales, quien relató que su mujer se encontraba en un restaurante cuando recibió una llamada telefónica. Al salir a hablar, tres sujetos la interceptaron y se la llevaron a la periferia norte de la capital, donde la torturaron y golpearon brutalmente, antes de liberarla.
La víctima fue internada en un hospital por presentar una condición de salud delicada.
El cardenal Rodolfo Quezada lamentó “profundamente” el secuestro, tras calificarlo como una “situación triste” que ha afectado a muchos otros guatemaltecos.
El embajador de Suiza, Jean Pierre Villard, declaró que el secuestro fue una agresión cobarde.
“Cuesta mucho no ver un lazo con la presentación del informe de los archivos de la Policía Nacional, que fueron presentados el martes recién pasado”, expresó el diplomático.
El vicepresidente guatemalteco, Rafael Espada, y el embajador de Estados Unidos, Stephen McFarland, acudieron al hospital para conocer de primera mano el estado de salud de Monterroso.
“Todo es posible, puede venir de cualquier lado, hay personas interesadas en esta situación de violencia”, comentó Espada.
El secuestro de la esposa del procurador, un crítico de la violencia que impera en el país y de la incapacidad del Gobierno para enfrentarla, levantó nuevas críticas al presidente Álvaro Colom por la inseguridad que prevalece en Guatemala.
ALCALDE ASESINADO
El hecho más sangriento de la jornada tuvo lugar en el municipio El Asintal, a unos 270 kilómetros al sur de la capital, donde un desconocido mató a tiros al alcalde Florencio Barrios.
El munícipe fue trasladado con vida a un centro asistencial, pero por la gravedad de las heridas sufrió un ataque cardiaco que le provocó la muerte, dijeron las autoridades.
Ayer, el opositor Partido Patriota pidió al Gobierno que implemente acciones que frenen la violencia e inseguridad en Guatemala, exigiéndole al presidente Colom “que entienda que la seguridad y la vida de los guatemaltecos son su principal prioridad y que lo respalde con hechos y no con palabras y excusas sin sentido”.