El vicario de la Catedral Metropolitana, Bismarck Conde, pidió al Gobierno una mayor disposición para aclarar las irregularidades que se registraron durante el proceso electoral del pasado 9 de noviembre, con el objetivo de permitir que la cooperación internacional fluya nuevamente, tomando en cuenta la difícil situación económica que atraviesa el país, derivado de la crisis mundial.
“Hay que tener buena voluntad y pensar siempre en el pueblo. Yo creo que no podemos volvernos cerrados, hay que oír el clamor de todos los sectores, eso es muy importante. Yo creo hay que tener buena voluntad para darle solución a los problemas, si no nos meteremos en más problemas y la patria en vez de avanzar, se va a quedar estancada”, apuntó Conde.
El fraude electoral es uno de los puntos que los cooperantes demandaron aclarar, situación que provocó la suspensión por parte de varios países del apoyo presupuestario y de la Cuenta Reto del Milenio.
MÁS RECORTE FINANCIERO
Fuentes diplomáticas afirmaron que se analiza la posibilidad de disminuir aún más la cooperación a Nicaragua, aunque de manera paulatina, reorientando los mismos, a través de organismos no gubernamentales, ante la actitud negativa del Gobierno por solventar lo sucedido durante los comicios municipales.
A pesar de los constantes esfuerzos del Gobierno por justificar lo sucedido durante los comicios municipales, ninguno de los argumentos convence a los cooperantes.
Sin embargo, uno de los temores de los donantes es que el Ejecutivo pretende manejar esos recursos, ya que prepara un Reglamento sobre los organismos no gubernamentales que aún no da a conocer, y que de acuerdo con la información, es la salida que tendría a la mano, ante la decisión de retirarle más ayuda internacional.
En este sentido, Conde recordó que “el dueño de la plata pone sus condiciones”, y es por esa razón que los cooperantes si lo establecieron como compromiso para otorgar la ayuda, es lógico que pidan se respete el sistema democrático en Nicaragua.
DIÁLOGO INCLUYENTE
Conde reiteró la posición de la Iglesia católica de que se instale un diálogo amplio, en el que siguen anuentes a participar como mediadores, pero que hasta el momento no ha habido ningún tipo de comunicación de parte del Gobierno.
“Si está la motivación, si ya salió la moción de ese diálogo donde están todos los sectores, qué importante sería también que la Iglesia, que es sabia y es maestra a lo largo de 20 siglos, (tenga) la palabra oportuna también para los pueblos y sobre todo para dirigir el curso a través de caminos de paz”, indicó Conde.