El magistrado presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, tiene que dar cuentas de su trabajo al frente de esta institución pública, en vista de las evidencias presentadas sobre su constante ausentismo en sus gestiones al frente de ese Poder del Estado debido sus frecuentes viajes a Costa Rica, donde tiene una residencia privada.
Ayer LA PRENSA publicó una investigación sustentada en el reporte migratorio costarricense referido a sus entradas y salidas de ese país.
Gustavo García Prado, del Grupo de Seguimiento de la Convención Interamericana contra la Corrupción y quien interpuso una acusación contra el magistrado Rivas por peculado y defraudación aduanera ante el Ministerio Público, expresó que el desinterés de este funcionario por transparentar su gestión al frente del CSE es una afrenta al espíritu de honestidad que debería tener todo servidor público.
Rivas ha evadido todas las denuncias e investigaciones periodísticas sobre las irregularidades en su gestión, aduciendo que es su vida privada, a pesar de ser un funcionario público cuyo salario mensual de cinco mil dólares es financiado por los impuestos de todos los contribuyentes.
TRÁFICO DE INFLUENCIAS
“No es asunto privado toda su actividad como funcionario público, porque él está devengando un salario del Estado. Esto lo que deja claro es el tráfico de influencias en el cual se sostiene el magistrado Rivas para cometer sus irregularidades”, dijo García Prado.
“En su actividad como funcionario público, devengando un salario que los nicaragüenses financiamos, el magistrado Rivas tiene que dar cuentas de su cargo y no andar vacacionando en Costa Rica”, agregó.
Roberto Rivas, junto al resto de magistrados del CSE, liberales arnoldistas y sandinistas, (a excepción del magistrado Luis Benavides), fueron señalados como los responsables de facilitar y tolerar el fraude en las pasadas elecciones municipales que permitió al gobernante Frente Sandinista adjudicarse con más de 100 alcaldías.
Las indagaciones de este Diario arrojaron que el magistrado Rivas salió hacia Costa Ricas al menos 13 veces en los meses de diciembre, enero y febrero pasados. Se estima que estuvo al menos 40 días fuera, 28 de los cuales eran laborables.
Los reportes migratorios arrojan que la rutina laboral del magistrado Rivas en promedio es trabajar solamente martes, miércoles y jueves de la semana. Los viernes y lunes no labora, normalmente.
El reporte migratorio tico también arroja que el magistrado Rivas estuvo ausente durante los comicios electorales del pasado 18 de enero, llevados a cabo en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), y que sólo se presentó a leer el primer informe sobre los resultados de los comicios la noche de ese domingo, y posteriormente volvió a partir hacia Costa Rica.
El 25 de enero pasado, la revista Magazine, que forma parte de Editorial LAPRENSA, publicó un perfil completo del magistrado Rivas, en que se revelaba la opulenta vida que lleva en Costa Rica, donde habita en una mansión valorada en más de un millón de dólares ubicada en el Complejo Villa Real, denominado como el Beverly Hills tico.
OFICIOSO DEFENSOR
El vocero del CSE y oficioso defensor de los actos del magistrado Rivas, Félix Navarrete, no se ha querido referir al tema ante las consultas de la PRENSA.
Sin embargo, sí mencionó este asunto al comparecer en el programa En Vivo, conducido por el periodista oficialista Alberto Mora, en Canal 4 de Televisión, propiedad privada de la familia presidencial.
“Es increíble cómo algunos periodistas mienten, inventan para denigrar a personajes de la vida nacional, creando relatos de ficción”, sostuvo escuetamente el vocero Navarrete. Sin embargo, no ofreció ninguna explicación lógica sobre el reiterado ausentismo de su jefe, en sus funciones como magistrado presidente del CSE.
“Muchos periodistas se me acercan para decirme que son presionados por sus jefes, que les exigen llevar algo al día siguiente, hablando mal del Gobierno”, agregó el vocero Navarrete.
BENAVIDES NO QUIERE PROBLEMAS
Vía telefónica se consultó al magistrado del CSE, Luis Benavides, sobre la rutina laboral de Rivas, pero el otrora crítico del fraude electoral se vio sin criterio alguno al referirse a este tema.
“No quiero emitir opinión alguna sobre ese tema porque si no es echarme a pe... en realidad no me compete hablar sobre este tema. Para eso el Consejo tiene un vocero”, respondió primeramente
“Pero ese vocero no atiende nuestras consultas”, se le expresó al magistrado Benavides.
“Sí, pero sinceramente hermano si te doy alguna declaración es meterme en una polémica y ahorita no quiero estar en ninguna polémica con ninguno de mis colegas magistrados”, afirmó el magistrado Benavides.