El Ministro de Energía, Emilio Rappaccioli, afirmó ayer que los contratos para la compra-venta de energía que deberá suscribir la empresa Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa) y la distribuidora Unión Fenosa, podrían firmarse en un período de tres semanas aproximadamente.
Aunque Rappaccioli no dio detalles de cuánto podría ser el costo económico que encierra la firma de los contratos, solamente por tener garantizada una capacidad de 160 megas en generación energética sin utilizar (capacidad de las plantas Albanisa), se estarían pagando 13 millones 440 mil dólares por año.
Según cálculos de LA PRENSA, esta cifra se deriva de lo que cuesta el cargo por potencia fija instalado en el país , que es de siete mil dólares por megavatio (el más barato), multiplicado por los 160 megavatios de capacidad total de las plantas térmicas (Hugo Chávez y Che Guevara).
Eso significa que mensualmente se pagaría un costo de un millón 120 mil dólares. Si este resultado se multiplica por los 12 meses del año, tomando en cuenta que los contratos podrían se de un período similar, tenemos que el costo total son los 13 millones 440 mil dólares por año.
USUARIOS PAGARÍAN
El ministro Rappaccioli dijo nuevamente que la inversión que se hizo al instalar las plantas Albanisa (250 millones de dólares) la tendrán que pagar los más de 600 mil usuarios del sector energético, porque no son una donación a como lo había declarado antes el presidente Daniel Ortega.
“Las plantas son una inversión privada de Albanisa que se tiene que recuperar. A diferencia de otros proveedores de energía, Albanisa trajo las plantas y las puso a funcionar sin haber firmado los contratos de compra-venta de energía con la distribuidora Unión Fenosa, porque todo se hizo en el marco de los acuerdos de cooperación y solidaridad que tiene Nicaragua y Venezuela”, explicó.
“La energía producida por esas plantas se venderá para recuperar la inversión a como lo hacen otras empresas, entre ellas el consorcio eólico Amayo, Corinto Power S.A. Lógicamente el precio de venta de energía incluirá al final los costos para recuperar la inversión”, enfatizó.
CONTRATOS SUPERVISADOS POR INE
Rappaccioli dijo que estos contratos tendrían que ser supervisados por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) y ratificados por el Ministerio de Energía y Minas (MEM), porque se debe garantizar que la energía vendida con esas plantas esté bajo los parámetros del mercado de generación nacional .