El titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), Ariel Bucardo, expresó ayer su confianza en las instituciones de microcrédito para paliar el déficit financiero del ciclo agrícola, que el diputado sandinista Douglas Alemán estima en mil millones de córdobas (unos 50 millones de dólares).
Bucardo tiene la esperanza de que las microfinancieras destinen unos 25 millones de dólares más este año a la producción agrícola, pero Julio Flores, presidente de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), dijo que las microfinancieras podrían aumentar en unos 20 millones de dólares su cartera en el sector agrícola y pecuario.
En entrevista con LA PRENSA, Bucardo estimó el lunes que para financiar los tres ciclos agrícolas se requieren 400 millones de dólares, de los cuales aún no sabe con cuánto se cuenta.
“Esperamos los volúmenes (de financiamiento) que tuvimos el año pasado, tanto de las instituciones del sector público como las del sector privado, con la expectativa de que tenemos un acuerdo entre el Gobierno y las instituciones de microcrédito”, dijo ayer Ariel Bucardo.
Según el diputado sandinista Douglas Alemán, entre el Gobierno, el sistema financiero, microfinancieras y el Banco de Fomento reunirán en 2009 una cartera crediticia de 350 millones de dólares, dejando un déficit de 50 millones de dólares.
El ministro Agropecuario y Forestal se reunió ayer con la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, para discutir una reducción de 37 millones de córdobas al Magfor, contemplada en las modificaciones que el Ejecutivo envió al parlamento a inicios de año.
EFECTOS DEL “NO PAGO”
El representante de Asomif aclaró que este año esperan aumentar en unos 20 millones de dólares su cartera en el sector agropecuario, que hasta 2008 fue de 120 millones de dólares. La cantidad de clientes era de 104 mil productores agropecuarios, en el 2008.
De cumplirse la meta de Asomif, este año la cartera en el sector agropecuario aumentaría a 140 millones de dólares y los clientes pasarían a ser 120 mil.
“Recordemos que afuera hay problemas de liquidez y los organismos que financian las microfinanzas están también con restricciones y quieren poner fondos en las instituciones que son más solventes y menos riesgosas”, señaló Flores.
En el caso de Nicaragua, según dijo, la preocupación de estos organismos es el riesgo que motiva el llamado “Movimiento de No Pago”, que tomó fuerza el año pasado luego que el presidente Daniel Ortega los instara a desestabilizar a las microfinancieras.
“En vez de estar protestando en las carreteras, protesten frente a las oficinas de los usureros (microfinancieras) y plántense frente a sus oficinas. Párense firme, nosotros los apoyamos a ustedes”, dijo Ortega el pasado 12 de julio en Jalapa, luego de varias protestas callejeras de los “No Pago”.
Fue hasta enero de este año que Ortega instó al movimiento a pagar y a dejar las protestas violentas.
“Pero todavía los líderes de ese movimiento continúan haciendo actividades de violencia contra el personal de las instituciones, en Río Blanco y Camoapa, principalmente. Esta semana golpearon a dos oficiales de crédito”, afirmó Flores.
El presidente de Asomif dijo que hay fuentes de financiamiento que tienen disposición de renovar las líneas de crédito que ya tienen, pero hay otras con las que hay negociaciones.