La decisión del Ministerio de Salud (Minsa) de eliminar el Programa de VIH/Sida y manejar el tema de forma “transversal”, donde cada departamento tenga su componente, ha provocado desorganización y burocracia a lo interno de la institución, lo que por ahora se traduce en escasez de medicinas para las enfermedades oportunistas (que afectan a las personas que conviven con el virus) y el retraso de resultados de algunos exámenes.
Este programa fue eliminado hace algunos meses, pero contrario a lo dicho por las autoridades sanitarias, en el sentido de que con la medida habría mejor atención a los pacientes, ahora hay más problemas que beneficios, indicaron conocedores del tema.
Una es Arely Cano, hasta hace poco presidenta de la Asociación de Personas Viviendo con VIH y Sida (Asonvihsida).
Actualmente, Cano es representante en el país de la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH (ICW por sus siglas en inglés).
Cano aseguró que con el desaparecido Programa de VIH se tenía un nivel de coordinación y comunicación más fluida, lo que se traducía en que las acciones de prevención y los servicios a los afectados se dieran con facilidad.
“Pero ahora la situación se volvió burocrática”, lamenta Cano.
La falta de un programa influye para que no exista una correcta planificación de las acciones a emprender, agregó.
“Las consecuencias se están viendo y uno de los ejemplos es que no hay tratamientos para enfermedades oportunistas, es mínimo lo que existe en farmacias de los hospitales, falta desde una acetaminofén, trimetropin sulfa, hasta el aciclovir que sirve para enfermedades comunes en las personas con VIH, como neumonía, diarreas crónicas, enfermedades en la piel; al menos antirretrovirales hay para algunos meses”, dijo Cano.
Aseguró que la metodología que pretende implementar el Minsa no es la mejor, pues no tiene la capacidad ni cuenta con el debido personal entrenado.
Es tanta la burocracia que a los afectados se les programan consultas hasta dentro de tres meses, cuando un paciente con VIH/Sida requiere una atención casi inmediata. Cuando se solicita el examen de carga viral, para saber la cantidad de medicinas que debe ingerir, los resultados tardan varios días en ser entregados.
“Lo que pedimos es que realmente sea menos burocrático el sistema de salud, que exista una planificación temprana para compra de medicinas, reactivos y que los resultados de la prueba de carga viral se entreguen lo más pronto posible. El problema es que los atiende el doctor, éste tiene que mandar solicitud al director, luego el director al Silais, y por último al Minsa, y eso es una pérdida de tiempo”, aseguró Cano.
CONFIRMA INEFICIENCIA
El epidemiólogo Leonel Argüello sostuvo que el Minsa tiene que replantearse volver al programa anterior, partiendo de que todos los países en el mundo, y en particular de Latinoamérica, tienen un programa específico para VIH. Al no tener Nicaragua un programa, nos pone en desventaja incluso con los organismos donantes como el Fondo Mundial, que aprobó un desembolso para los próximos años de más de 60 millones de dólares para acciones de prevención y tratamiento.
El médico manifestó que desde la perspectiva de la sociedad civil es mucho mejor tener programas, porque así hay una cara responsable y se conoce dónde están los recursos.
Además hay más información sobre el tema y las acciones a emprender son más rápidas y existe mayor seguridad de que se obtendrán mejores resultados.
Gran parte de los fondos usados en el país para tratar el VIH/Sida provienen de organismos donantes como el Fondo Mundial. Del Minsa no se conoce si tiene un presupuesto específico para la enfermedad.