El simple hecho de ser mujer en Nicaragua sigue siendo un riesgo. Así lo confirman los casos que a diario se presentan en las oficinas de la Comisaría de la Mujer de la Policía Nacional, donde los hombres en su condición de “machos” maltratan, golpean, hieren y hasta matan a las mujeres.
Uno de estos casos se registró ayer en la Estación Seis de la Policía. Una mujer a la que identificaremos como Dalia, fue acuchillada en la pierna por su ex pareja. “¿Sabe por qué lloro? porque nunca nadie me había hecho esto, él no tiene derecho a pegarme, ni a dejarme esta cicatriz”, repetía.
El agresor fue identificado sólo como Wilmer, alias “La Vieja”, habitante del barrio 31, en los alrededores de La Cañada. Según Dalia, éste llegó donde estaba y sin mediar palabras se le fue encima con un cuchillo.
“Gracias a Dios que metí mis manos, si no me mata”, decía entre lágrimas.
Datos de la Red de Mujeres contra la Violencia indican que hasta el 27 de febrero de este año han ocurrido 17 feminicidios (mujeres muertas a manos de sus parejas) y las denuncias por violencia intrafamiliar, que son el antecedentes a los feminicidios, también se han incrementado de manera alarmante.