La propuesta de Ley de Indexación del Salario Mínimo, introducida el martes por la bancada sandinista, es rechazada por el sector privado, por considerarla irreal en una economía tan deteriorada como la nicaragüense.
El anteproyecto de ley, que ya está en la primera secretaría de la Asamblea Nacional, contempla que mes a mes se aumente el salario según el comportamiento de la canasta básica, las variaciones en el índice de precios al consumidor y la tasa de inflación mensual, entre otros parámetros.
José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), considera que esa iniciativa únicamente servirá para perpetuar la inflación, como ha ocurrido en países como Colombia y Brasil, según explicó.
Aguerri dijo que la aprobación de esa propuesta sería el peor error de la bancada sandinista, si es que se quiere proteger el empleo y la economía del país.
“Con eso sólo se está castigando a los trabajadores, en vez de buscar cómo mejorar las condiciones de los trabajadores”, aseguró.
El presidente del Cosep hizo referencia a que el 65 por ciento de la economía del país es informal, y ese sector no está relacionado con las exportaciones, por lo que no están relacionados directamente con el dólar.
Por tanto, la ley que pretende el FSLN “afecta a estos sectores todavía aún más con el tema de los costos de producción y lo que eso significa en las afectaciones del empleo”, agregó.
“Si el Presidente de la República quiere desempleo, si quiere que el desempleo se convierta en una profesión en Nicaragua y que las mujeres y los jóvenes pierdan la oportunidad de tener empleo, eso es lo que tienen que hacer (aprobar la indexación del salario)”, sostuvo Aguerri.
CIERRE DE EMPRESAS
Róger Arteaga, presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), expresó que ellos consideran que una posible indexación mensual golpearía a las empresas, e incluso puede provocar el cierre de las mismas, porque se encarecerían sus costos.
“Si van a obligar que las empresas estén aumentando salarios, al final van a matar a la gallina de los huevos de oro”, sentenció Arteaga.
URBANIZADORES RECHAZAN
El presidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur), Alfonso Silva, aseguró que “sería una locura” que al sector construcción se le incluya en la propuesta de Ley de Indexación, porque ellos ya pagan un salario mínimo más alto que los otros sectores.
Sin embargo, la propuesta de ley incluye a los sectores agropecuario, agroindustrial, pesca, minas y canteras, manufactura, construcción, establecimientos financieros y seguros, entre otros.
“Nuestra posición es la misma del Cosep, es que se revise una vez al año y en el caso de nuestro sector específico es que, más bien ahorita, debería declararse una moratoria del 18 por ciento aprobado (en octubre pasado)”, aseguró Silva en referencia a la crisis que vive el sector construcción y específicamente los urbanizadores.
Dean García, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), dijo que la asociación no respalda la propuesta de la bancada sandinista.
“Vamos a estar incrementando los salarios todos los meses, lo que va crear es una espiral y una expectativa inflacionaria mucho más profunda de lo que nos han generado todos estos incrementos que se han hecho en el pasado... Nada ganamos con dar incrementos enormes de salario mínimo, si a los dos meses las empresas tienen que cerrar”, afirmó.