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El complejo petrolero de Bolívar a Sandino. Esta infraestructura le dará a Albanisa, ligada directamente a la familia presidencial, el monopolio de las importaciones petroleras. ( LA PRENSA/ ARCHIVO/G. FLORES)
Crece emporio Ortega-Murillo
Matrimonio tiene una intrincada red de negocios que se fortalece a partir del Alba firmado con Hugo Chávez
Dichas empresas incluyen mediosde comunicación, inversiones pecuarias y la importación de petróleo
Moisés Martínez y Arlen Cerda
investigaciones@laprensa.com.ni
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Más voraces que los Somoza

Francisco Laínez, ex presidente del Banco Central de Nicaragua y autor del reciente Nicaragua Imposible, un libro de análisis político-económico, expresó que el paso acelerado que lleva la familia presidencial para desarrollar una enorme fortuna supera al de la tiránica familia Somoza.

“Ellos (los Ortega-Murillol) tienen toda una maquinaria que en el régimen de Somoza no existió. O sea, siempre buscan el mismo fin, que son los millones, pero los procedimientos son de otra naturaleza. La gran diferencia es, por ejemplo; los Somoza tenían la marina mercante, que daba un servicio a la población, y era una inversión. Tenían su línea aérea, la Nica, que también daba un servicio. Las empresas estaban dando un servicio a la población, y ellos haciendo reales. Ahora no. Son negociantes. Ellos hacen colonias y te las venden. Son cosas bien diferentes, aunque se persiga el mismo fin, que es el enriquecimiento ilícito”, agregó el ex presidente del Banco Central de Nicaragua.

Activista y empresario

“El presidente Ortega anda más preocupado en su activismo político y como empresario privado, que en dirigir el país. En cualquier nación civilizada, al Presidente cuando lo eligen, adiós política, y a concentrarse en la dirección del país. Esto que él está haciendo no ocurre en ninguna otra parte. Anda en concentraciones del Frente Sandinista, en esas grandes manifestaciones, celebrando no sé qué acontecimiento de la revolución… Eso no tiene nada de lógico. Para eso está el partido, el Frente Sandinista, no el Presidente. En cualquier otro país serio el Congreso le cae. Aquí no. Aquí lo dejamos”, comentó Francisco Laínez, ex presidente del Banco Central de Nicaragua.

Alba Petróleos de Nicaragua (Albanisa), columna vertebral del denominado Grupo Alba, ha funcionado como la caja chica que según la propaganda sandinista financia los programas emblemáticos de la Administración del presidente Daniel Ortega, pero en la realidad ha servido de base para un evidente enriquecimiento de la familia presidencial ante las narices de la oposición política de Nicaragua.

El economista Francisco Laínez, ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN) y autor del reciente libro Nicaragua Imposible, comenta que el presidente Daniel Ortega, más que Presidente ha sido activista político y empresario, aprovechando la discrecionalidad con que se ha manejado la denominada cooperación venezolana, que no está incorporada al Presupuesto General de la República.

“Al paso que van, cuando termine el período presidencial de Daniel Ortega, la familia Ortega Murillo va a terminar siendo más rica que la familia Somoza, indiscutiblemente, por todos los negocios que hacen; los que conocemos y los que no conocemos”, sentenció Laínez.

LA PRENSA consultó tres veces a la Secretaría de Comunicación del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), desde donde despacha Ortega, para solicitar una versión de la Presidencia de la República o la primera dama y secretaria de Comunicación, Rosario Murillo, sobre las indagaciones de este Diario. Pero la única respuesta que recibimos fue que consultarían y luego nos regresarían la llamada, que aún seguimos esperando.

Para finales de este año, se estima que Albanisa habrá manejado 850 millones de dólares en importaciones petroleras desde su creación en julio del 2007.

POR ENCIMA DE LA ESSO

Albanisa apunta a acaparar el monopolio de la importación petrolera que por décadas ha ostentado la transnacional petrolera Esso Standar Oil, al proyectar sus importaciones del 2009 en 9.7 millones de barriles, sólo 300 mil menos que el total de la factura petrolera anual de Nicaragua.

Entre 2007 y 2008, cuando el petróleo alcanzó precios internacionales estratosféricos, Albanisa importó 420 millones de dólares desde Venezuela y tomada en cuenta la ampliación de la capacidad de almacenamiento del complejo petrolero De Bolívar a Sandino, en Puerto Corinto, este año podría manejar hasta 430 millones de dólares, usando como referencia un precio promedio de 45 dólares por barril para el 2009. Aunque el mismo monto podría variar, tomando en cuenta lo volátil del mercado internacional del crudo.

El esquema petrolero vigente con Venezuela, a pesar de ser un acuerdo de Estado a Estado, es manejado discrecionalmente por un pequeño grupo de cercanos colaboradores de Ortega, bajo el argumento de que Albanisa es una empresa privada.

Actualmente Albanisa, de acuerdo a los informes oficiales presentados ante la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional por el presidente de la Empresa Nicaragüense de Petróleos (Petronic), Francisco López, estaría pagando el cien por ciento de las importaciones petroleras hechas a través Petróleos de Venezuela (PDVSA). Esta empresa, en sociedad con Petronic, supuestamente conforman Albanisa.

Al controlar la totalidad de las importaciones del país, las distribuidoras de petróleo del país (Shell, Texaco, DNP y la misma Esso) se ven forzadas a comprarle a Albanisa, para luego incorporar el costo de compra y sus utilidades al precio final que pagan los consumidores.

De estos pagos, 25 por ciento se destina a un supuesto Fondo Alba, mancomunado entre todos los países que conforman esta iniciativa política y que hasta ahora no existe legalmente. Lo más cercano que se ha escuchado sobre este tema son las referencias hechas por el Presidente venezolano Hugo Chávez sobre la creación de un Banco del Alba, cuyo fondo semilla podría alcanzar los 50 millones de dólares que según Chávez puso Venezuela.

US$212.5 MILLONES PARA ALBA CARUNA

Otro 25 por ciento se destina para financiar a la cooperativa sandinista Alba Caruna, que funciona como un banco paraestatal. Esto significaría que para fines del 2009, unos 212.5 millones de dólares habrán pasado por Alba Caruna desde que esta cooperativa sandinista se convirtió en la receptora de este porcentaje de las importaciones petroleras que maneja Albanisa.

La propaganda sandinista, canalizada a través de los medios de comunicación propiedad de la familia presidencial, insiste en hacer ver que Alba Caruna financia los programas sociales emblemáticos de la Administración sandinista, como Hambre Cero y Usura Cero. Sin embargo, investigaciones periodísticas han dejado al descubierto que estos programas se financian con el Presupuesto General de la República. El Hambre Cero es canalizado por el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) y el Usura Cero es manejado con fondos del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio.

Incluso, Hambre Cero opera con préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, según ha admitido el diputado oficialista Wálmaro Gutiérrez.

EL GRUPO ALBA

Lo que sí ha hecho Alba Caruna es invertir en las operaciones de crecimiento del denominado Grupo Alba, como la reciente compra de las propiedades de la Tribu Seminole, compuestas por dos haciendas en las que pastan más de tres mil cabezas del mejor hato ganadero del país, y uno de los mejores hoteles de la capital.

Fuentes vinculadas al Frente Sandinista revelaron que las negociaciones con el grupo Seminole fueron llevadas a cabo por Rafael Ortega Murillo, hijo mayor de la pareja presidencial. El pago por la compra de las operaciones del grupo Seminole, osciló entre los diez millones y 12 millones de dólares.

Sin embargo, quien firmó para la adquisición de las propiedades fue Francisco López, tesorero del Frente Sandinista, presidente de Petronic, vicepresidente de Albanisa y representante del Gobierno en la Junta Directiva de Unión Fenosa.

RAFAEL ORTEGA, TESTAFERRO

Francisco Laínez explicó que este engranaje funciona así debido a que Rafael Ortega Murillo opera como un testaferro de la familia presidencial, encargado de vigilar sus negocios y realizar las inversiones de ésta.

“Rafael, el hijo de él (del presidente Ortega) es el testaferro que anda haciendo las negociaciones. Por ejemplo, está la del Seminole, él la hizo; unos centros comerciales que están en las carreteras, él se encarga. Entonces, uno se pregunta, ¿de dónde se saca el dinero este hombre?”, dijo el veterano economista.

LA PRENSA: El presidente ya confesó que el dinero para pagar la compra de las operaciones Seminole salió de Albanisa y Alba Caruna.

Laínez: “Así es. Lo leí en LA PRENSA. Entonces, ¿qué te dice eso?, que están haciendo unas utilidades fabulosas con el precio del petróleo que venden al consumidor, el cual ellos ahora importan casi todo”.

LOS NEGOCIOS FAMILIARES

Mencionó que Rafael Ortega Murillo maneja pequeñas plazas comerciales ubicadas en la Carretera Sur y a Masaya, que supuestamente son propiedad de la familia presidencial.

“Daniel Ortega y su esposa (Rosario Murillo) son los que están debajo de todos esos negocios. Los hechos todos los conocemos. Lo que están montando es una estrategia para amasar una fortuna familiar al amparo de estos acuerdos económicos con Venezuela, claro que sí”, opinó.

Las recientes investigaciones del Diario LA PRENSA han revelado que el denominado Grupo Alba, vinculado directamente a la familia presidencial, cuenta actualmente con operaciones hoteleras y ganaderas; controlan la totalidad de las exportaciones de carne hacia Venezuela (Alba Alimentos de Nicaragua), apuntan a monopolizar las importaciones petroleras del país (Albanisa) y se están expandiendo en el mercado de las microfinancieras (Alba Caruna). Y todo esto en poco más de dos años.

“Caímos de un monopolio que era el de la Esso, para caer en otro monopolio. Estamos hablando de un monopolio más difícil, porque nadie sabe cómo funciona el abastecimiento del petróleo venezolano a Nicaragua. Por otro lado, estamos supliendo a Honduras, a El Salvador. ¿Cómo es eso? Eso es increíble. Hay un negocio en llevar ese petróleo. ¿A quién se lo venden?, ¿a qué precio?, no tenemos ninguna noción porque se han amparado en escrituras de zácate”, afirmó Laínez.

En enero del año pasado se informó que existía un flujo de combustible hacia las alcaldías que estaban en poder del FMLN en El Salvador. Los reportes indicaron embarques que alcanzaron los 300 mil galones. Ninguna de estas importaciones fue registrada en el Centro de Trámite de Exportaciones (Cetrex). Otra prueba más de la discrecionalidad con la que opera Albanisa.

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