La Directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, negó hoy que la institución a su cargo esté “partidarizada”, tal y como lo han denunciado diversas organizaciones civiles, tras la actuación policial del pasado 28 de febrero, cuando las turbas orteguistas atacaron impunemente a las marchas opositoras en diversas ciudades del país.
“Estamos subordinados al presidente de la República, pero es una subordinación constitucional y no partidaria de acuerdo a lo que dice la Constitución política”, dijo Granera al referirse a los críticas contra la Policía Nacional.
La directora de la Policía también se refirió al uso de los morteros, indicando que como institución se encuentran en una posición difícil, porque por un lado la Ley prohíbe que éstos sean utilizados, pero por el otro, no especifica en ninguno de sus artículos la sanción que debe aplicarse a todas aquellas personas que la infrinjan.
Granera explicó que cuando se discutió esa Ley en la Asamblea, la representación de Policía preguntó sobre el tipo de sanciones que debían aplicar, pero no se estableció ninguna.
También manifestó que no podía compartir los señalamientos que están haciéndole a la institución policial “cuando desde dentro estoy viendo todo el trabajo heroico de esos miles de hombres y mujeres policías que a diario se juegan la vida de ustedes hermanos y hermanas nicaragüenses”.
Diversas organizaciones de la sociedad civil, marcharon en nueve ciudades, contra el fraude electoral de las elecciones municipales.
Aunque las marchas fueron anunciadas con anticipación, el Gobierno anunció marchas paralelas del oficialismo para ese mismo día, en un intento por amedrentar a la oposición, que finalmente fue atacada por las fuerzas de choque orteguistas en León, Chinandega, Jinotega y Managua.