El diálogo nacional al que la semana pasada se refirió el presidente Daniel Ortega no debe ser “táctico” ni partir con condiciones, “porque entonces ya no es diálogo”, advirtió el Arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Leopoldo Brenes.
El religioso dijo tras la eucaristía del domingo en la Catedral metropolitana que “la Iglesia ha insistido desde hace siglos” en un diálogo, pero “cuando ya cada uno está poniendo sus condiciones ya no lo es”.
El viernes de la semana recién concluida, el presidente Ortega reconoció la necesidad de un diálogo nacional para encontrar soluciones a la crisis económica y está previsto que se reúna pasado mañana con el sector privado, para continuar “con todos los sectores: trabajadores, productores, con todas las fuerzas sociales y productivas (y )obviamente, en su momento será con las fuerzas políticas en la Asamblea Nacional”.
Pero al día siguiente, en otro acto público, Ortega aseguró que en ese diálogo los resultados de las elecciones municipales del nueve de noviembre “son innegociables”, a pesar de que una de las dificultades que tendría junto a la crisis económica es la suspensión de la cooperación internacional que pide una solución a la crisis postelectoral.
Brenes insistió en que “el tema de las elecciones municipales es parte del diálogo político que tiene que darse”, tras recordar que “la Conferencia Episcopal en aquel momento (tras el reclamo por los comicios) dijo que miraba algunas anomalías en el desarrollo de las elecciones”.
Monseñor Mata secunda
Desde el norte del país, en Estelí, el vicepresidente de la Conferencia, monseñor Abelardo Mata, hizo eco del señalamiento del jerarca católico, al indicar que “no podemos seguir con diálogos amañados ni condicionados, no podemos seguir en este juego donde está el futuro de Nicaragua”.
Mata sugirió que “tienen que ponerse bien los parámetros del diálogo, (...) abierto más allá de toda figura partidaria e involucrar a todas las fuerzas vivas de la nación de cualquier denominación política que sea para buscar el bien de la patria”.
Asimismo, Brenes señaló que “el diálogo en Nicaragua tendría que darse en sectores políticos, económicos y sociales. El diálogo tiene que ser bastante amplio”.
Además, pidió que “las soluciones no deben de ser cosméticas, sólo para solucionar la situación que estamos viviendo en este momento, sino más bien que den soluciones bastante amplias en un proyecto de nación”.