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Noticias >> Domingo
(La Prensa/Carlos Malespín)
Miriam Argüello, diputada por la Convergencia Nacional: “Que el CSE demuestre si hubo o no fraude”
La política conservadora, aliada del Frente Sandinista, fustiga al Consejo Supremo Electoral para que presente “el ciento por ciento de las actas, los resultados para saber si hubo o no hubo fraude” y llama a la oposición a “luchar por lo que piensa, por lo que tiene que hacer, porque no haya fraude electoral, porque haya una clarificación en los resultados electorales”
Carlos Salinas Maldonado
domingo@laprensa.com.ni
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Entre pactos

En su larga carrera política, Miriam Argüello ha presenciado todo tipo de truculencias políticas en un país caracterizado por la ambición de poder y el caudillismo. Ella asistió como miembro del Partido Conservador al pacto entre Fernando Agüero y Somoza; y como aliada del Frente Sandinista ha visto las distintas fases del pacto entre Daniel Ortega y Arnoldo Alemán en 1998. Ninguno de esos dos arreglos políticos hizo que Argüello abandonara las filas de los partidos a los que había decidido apoyar.

::: ¿Qué sintió, como conservadora, cuando se dio el pacto entre Agüero y Somoza?

Yo fui diputada y sé las razones por las que se hizo ese pacto.

::: ¿Por qué se dio?

Situaciones que se dieron que imposibilitaron las reformas del Partido Conservador impulsadas por Agüero en contraposición a intereses económicos de conservadores aliados con Somoza.

::: ¿Cuál fue su posición? ¿Criticó ese pacto?

¡Si es que no hay pacto! Fue la actitud que tuvieron e hicieron terminar con un movimiento conservador en contraposición de un apoyo a los Somoza del gobierno americano y del capitalismo conservador. Malograron todo el esfuerzo del doctor Agüero para darle un giro al Partido Conservador, hasta que llegaron a un punto que lo dejaron en la lona, y para poder sostener esa institucionalidad del partido, es la razón del pacto. No como dicen que fue para beneficiarse económicamente, porque de eso no hubo nada, eso nada más lo dicen los detractores.

::: ¿Y qué piensa de otro pacto famoso que ha habido en este país, el de 1998?

No estoy de acuerdo. Sus razones habrá tenido el comandante Ortega en beneficio de su partido porque los jefes del partido muchas veces hacen cosas para mantener la vigencia de su propia institución, sobre todo después de lo que le pasó al Frente Sandinista, cuando se le separan todos los diputados que se fueron al MRS y queda reducido a ocho diputados en la Asamblea Nacional. Me imagino yo que el comandante Ortega tomó en cuenta eso y quiso fortalecer a su partido. Yo, personalmente, no estoy de acuerdo con el pacto.

::: ¿Aún así decidió formar esta alianza con el Frente Sandinista?

Porque yo formé la alianza en base a determinadas posiciones y actuaciones que tenía el Frente, como las reformas sociales, la educación, la salud; y también las mimas actitudes del comandante Ortega en sus posturas durante las dos campañas y las elecciones municipales del 2004.

::: Producto de ese pacto vemos a las instituciones del Estado apropiadas por dos personas…

Por dos partidos, porque el PLC aceptó, hizo, apoyó y continuó con eso, apoyando a Alemán. Y siguen una cantidad de grandes dirigentes del PLC actuando de esa manera. He ahí que, como responsabilidades, no sólo échenselas a un lado, sino a los dos.

::: Por supuesto. Vemos a diputados del PLC y del FSLN protegiendo ese pacto.

¿Protegiendo el pacto? ¿Quiénes protegen el pacto? Los diputados del FSLN protegen lo que su partido vota.

::: ¿Usted no?

¿En qué forma?

::: Al apoyar al Frente Sandinista, al formar una alianza con ellos.

Yo estoy formando una alianza en función de lo que yo hice la alianza, y eso lo está cumpliendo el Frente. No me va a decir que no ha habido mejoramiento en la salud, en la educación, que ha habido esfuerzo en la vivienda. Lo que pasa es que la oposición sólo ve lo negativo, pero si lo positivo lo tomaran en cuenta y lo dijeran, yo te garantizo que el mismo Frente Sandinista, en los errores que comete, sería más cauteloso.

::: ¿Usted les hace ver esos errores?

Cuando tengo que hablar, hablo con ellos y digo lo que yo pienso. No puedo obligar a un partido a actuar de determinada forma.

::: ¿Se lo dice al presidente Ortega?

Últimamente no, pero me manejo con los miembros del partido.

::: ¿Cuál es la posición de ellos cuando usted les dice...?

Nada. Yo digo y nadie pone cortapisas a lo que yo digo. Respetan cuando yo hablo.

Vivir de la floristería

Miriam Argüello es pionera de la floristería en Nicaragua. Aprendió el oficio en Estados Unidos, a donde viajó cuando tenía 22 años. Allá vivió nueve años, hasta 1958, cuando decidió volver a Nicaragua. En diciembre de ese año fundó su primera floristería y desde entonces este oficio se ha convertido en su forma de subsistencia, explica.

“Me gustan las flores, me gusta el trabajo que se desarrolla. Aunque mi preferencia profesional es el Derecho, mi medio de vida siempre ha sido la floristería“, dice Argüello.

Al mismo tiempo, Argüello, debido a la tradición conservadora de su familia, se metió de lleno en la política, dentro del Partido Conservador, y fue opositora del régimen somocista que por 45 años machacó a su antojo al país. “Me metí al Partido Conservador a luchar contra los Somoza”, dice.

Miriam Argüello (Granada, 1937) ha conjugado la política, el Derecho y la floristería por más de 50 años. La política ha sido su lucha, el Derecho su profesión y la floristería su modo de subsistencia, como explica la diputada conservadora, aliada del Frente Sandinista, el partido del que alguna vez fue opositora.

Miriam Argüello dice que ella comenzó a hacer política desde que era niña, porque creció en el seno de una familia granadina conservadora, que muy pronto se volvió opositora al régimen de los Somoza. Su padre fue preso por la dinastía y ella, en la secundaria, participó en todas las protestas que se organizaban contra la dictadura. Al pasar de los años, apoyó la lucha del Frente Sandinista por derrocar a los Somoza, pero luego se convirtió en crítica del nuevo régimen, por lo que fue encarcelada a finales de la década de 1980. Argüello, junto al también diputado aliado del FSLN, Agustín Jarquín, organizaron una marcha opositora que se llamó Nandaime Va, en exigencia de una apertura democrática al primer gobierno de Daniel Ortega. La marcha terminó en enfrentamientos con la Policía sandinista y con la cárcel y la humillación para la política conservadora.

A pesar de ello, Argüello decidió aliarse con el Frente Sandinista en el proyecto de la Convergencia Nacional, que ahora, con Daniel Ortega en el poder, parece a punto de resquebrajarse. La diputada reconoce que no hay comunicación con Ortega, pero niega que sea una táctica del Presidente para alejar a aquéllos que alguna vez les fueron útiles políticamente. Argüello afirma que mantendrá esa alianza a pesar de todas las críticas que se les hacen a Ortega y al Frente Sandinista. A pesar del pacto con Arnoldo Alemán. A pesar de las denuncias de fraude en las municipales de noviembre pasado. Y a pesar de la intolerancia de un gobierno que persigue a todo aquél que lo critique, tal y como pasó con Ernesto Cardenal, con el periodista Carlos Fernando Chamorro y con los movimientos de mujeres.

“En la época del somocismo no se podían hacer ese tipo de críticas, todo estaba censurado, eso costaba la cárcel. Hasta el momento todo el mundo las hace, dice lo que quiere”, defiende su posición la diputada Argüello.

Con respecto al fraude electoral, la política conservadora dice que demostrarlo es una tarea pendiente del Consejo Supremo Electoral. “No te puedo decir que hubo (fraude). Lo que yo critico es que no clarifiquen si hubo o no hubo”, aclara.

Miriam Argüello habló con Domingo en su casa en Carretera a Masaya, una casona decorada, si se puede decir, a la granadina, con muebles de aspecto clásico, otros de mimbre, lámparas de araña colgando del techo, alfombras y un gran retrato de la diputada Argüello de cuando era joven: lleva un traje a tirantes, con los hombros descubiertos, el rostro relajado y sonriente. Nada de la expresión dura, a la defensiva, que muestra ahora la diputada, catalogada por algunos periodistas como una “señora arrecha”. Es, tal vez, el producto de 50 años de lucha en un país que ha sufrido dictaduras, guerras, pactos y políticos sin escrúpulos.

::: Hay una foto de usted de 1988 en la que aparece presa...

Sí, me la tomaron en el Sistema Penitenciario, allá en Granada.

::: ¿Fue como opositora al gobierno sandinista de entonces? ¿Qué había pasado?

Sí. Fue cuando la manifestación de Nandaime, que hicimos 14 partidos políticos. Hicimos una manifestación y cuando hubo un enfrentamiento con la Policía, nos llevaron presos a los dirigentes políticos de la Coordinadora Democrática, Agustín Jarquín y mi persona, junto a más de treinta manifestantes que agarraron. Estuvimos cinco meses en la cárcel.

::: ¿Por qué organizaron esa manifestación?

Esas manifestaciones se estaban haciendo periódicamente por la Coordinadora Democrática. Se estaban haciendo para promover las elecciones, la democracia. Manifestaciones contrarias el Gobierno.

::: Pero usted había apoyado al Frente Sandinista en su lucha contra Somoza.

Ah, bueno. Todos los nicaragüenses nos involucramos dentro de todo eso. Yo en el Partido Conservador siempre estuve en contra de la dictadura somocista.

::: Se cumplen más de 20 años de aquella marcha en Nandaime. ¿Cómo se siente usted al ver que está pasando lo mismo, hay confrontación con los que marchan contra el Gobierno?

Después de la primera marcha que hubo en León, yo dije que no estaba de acuerdo con eso, que para mí todas esas cosas ya habían sido superadas. Me sentía de cierta manera defraudada de toda mi vida política, de toda la lucha.

::: A pesar de eso mantiene esta relación con el Frente Sandinista.

Pues sí, estoy en la alianza y me manejo dentro de las posiciones por las cuales nos aliamos. Creo que ellos han hecho cosas positivas, aunque también están cometiendo errores. Pero lo que yo no veo oportuno en la oposición es que así como se critican los errores, también se debieran de reconocer las actitudes positivas.

::: ¿Cómo cuáles?

Los adelantos en la salud, en la educación. Ya vimos la campaña contra el analfabetismo, que ya va a terminarse dentro de unos meses; Nicaragua es casi libre de analfabetismo. Hay una serie de cosas que en realidad son positivas, en bienestar de las mayorías.

::: Pero vemos un Gobierno que habla de justicia social y lo primero que hace es recortar en el presupuesto, que lo impuso por decreto, los montos para salud y educación.

Pero no sólo está recortando salud y educación, sino de todos los sectores. Incluso ahora parece que la cosa está más difícil, viendo las declaraciones del presidente del Banco Central, van a tener que haber mayores recortes para poder ajustarse.

::: En cambio el Presidente mantiene su discurso confrontativo contra los donantes.

Bueno, ése tal vez es un error de él, pero tiene sus cosas positivas. Yo creo que si se les reconocieran más las cosas positivas, se verían más comprometidos a no cometer errores.

::: ¿Cómo ve el hecho de que el Presidente mande a aprobar por decreto leyes que le competen a la Asamblea?

Yo he estado en desacuerdo.

::: Se ve a usted votante a favor de leyes que le convienen al Gobierno.

Depende de la ley. A mí nunca me han visto votar por una ley que es inconstitucional.

::: Se habla de posibles reformar a la Constitución, ¿usted las aprobaría?

Depende de qué reformas.

::: Por ejemplo cambiar el sistema de gobierno.

Me parece que no es oportuno para Nicaragua.

::: También está la ley que propusieron unos diputados para anular las elecciones de noviembre por el fraude electoral. ¿Apoya esa ley?

No, porque esa ley de nulidad de las elecciones es inconstitucional. La oposición no puede obligar al Consejo Supremo Electoral (CSE) a hacer una determinada cosa. Lo que sí digo es que el CSE está obligado a satisfacer las inquietudes de la población. Pero la ley es inconstitucional.

::: No importa que muchos nicaragüenses exijan que haya...

No importa. Lo que es inconstitucional, definitivamente no se hace. Se lucha, hay que luchar. La oposición tiene que luchar por lo que piensa, por lo que tiene que hacer, porque no haya fraude electoral, porque haya una clarificación en los resultados electorales.

::: ¿Usted qué piensa del fraude electoral?

No te puedo decir que hubo. Lo que yo critico es que no clarifiquen si hubo o no hubo.

::: Ética y Transparencia publicó un informe...

Puede ser que tenga razón o que no tenga. Lo que yo critico es que el CSE no demuestre, enseñando el ciento por ciento de las actas, los resultados para saber si hubo o no hubo fraude.

::: Diputada, el mismo día de las elecciones vimos irregularidades, boletas en basureros, quemadas.

No es la primera vez que se ve, en 1996, cuando se eligió a (Arnoldo) Alemán, aparecieron en los cauces.

::: Hay mucha gente que ha demostrado que el voto que emitieron no existe.

Podría ser, podría ser. No es que esté defendiendo, diciendo que hay o que no hay fraude. Lo que yo critico es la actitud del CSE, de no clarificar la situación. Que si unas boletas aparecieron aquí y que si son suficientes para demostrar que mayoritariamente los votos son contrarios, eso tendrían que demostrarlo, y el CSE se ha negado a hacerlo.

::: ¿Usted está segura que su voto fue contado tal y como lo emitió?

Espero que sí.

::: ¿No ha revisado?

No. En este sentido sólo se puede estar seguro si el CSE demuestra con el ciento por ciento de las actas y en presencia de observadores que están en lo correcto.

::: Se ha pedido que se destituya a todos los magistrados del CSE, ¿apoyaría esa iniciativa?

El problema es que no está establecida en ninguna ley la forma de destitución.

::: ¿Qué opina, diputada, de las críticas de autoritarismo que se le hacen al presidente Ortega?

En la época del somocismo no se podían hacer ese tipo de críticas, todo estaba censurado, eso costaba la cárcel. Hasta el momento todo el mundo las hace, dice lo que quiere, gracias a Dios. No hay cortapisas para las críticas; la televisión y los periódicos dicen lo que quieren.

::: Vemos casos como el de Carlos Fernando Chamorro, que critica y le mandan a todo la justicia.

Pero ahí está Carlos Fernando Chamorro con su programa, diciendo todo con todas las letras. Que fue incorrecto lo que hicieron con la cuestión de la fundación que tiene, sí, fue incorrecto.

::: Muchos se preguntan por qué si Miriam Argüello formó contra el somocismo y el sandinismo de los ochenta una oposición fuerte, hoy no lo hace.

Lo que hay que criticar y oponerse, yo lo digo. Y lo he dicho claramente. No he ocultado aquello con lo que yo no estoy de acuerdo.

::: Pero se critica que el discurso sea uno y en la acción, en la Asamblea, siempre vota para que haya sesión para favorecer al Frente Sandinista.

¡Qué acción! ¿Me has visto votar a favor de una ley inconstitucional o alguna ilegalidad por la que haya votado a favor? ¿Me has visto apoyar ilegalidades? ¡No he apoyado leyes ilegales!

::: ¿Por qué cuando las bancadas opositores querían bloquear la sesión como protesta por las denuncias de fraude usted estuvo en contra?

Porque están de por medio las leyes económicas que necesita Nicaragua, las cuales no son del Gobierno, sino de todos los nicaragüenses. En ese sentido no estoy de acuerdo. Yo estoy de acuerdo en toda lucha que se hace porque soy una luchadora, pero no estoy de acuerdo en hacer una lucha perjudicando a la mayoría de los nicaragüenses.

::: La mayoría de los nicaragüenses está preocupado por lo que ha pasado.

Yo también estoy preocupada.

::: Pero la miran a usted como una aliada del Frente Sandinista y…

Soy aliada en determinadas cosas por las que me alié.

::: ¿Qué pasa con la Convergencia, es un bloque político sólido o, como dicen, se está resquebrajando?

Prácticamente no está actuando en bloque como se hacía al principio.

::: ¿Por qué?

Ha habido falta de comunicación, se ha ido diluyendo y ha quedado prácticamente reducido a las personas que estamos conformando, por una razón u otra, unas posiciones.

::: ¿Falta de comunicación con el presidente Ortega?

Pues sí.

::: ¿No será una estrategia del Presidente para mantenerlos alejados ahora que está en el poder?

Pues… No creo que él necesite ninguna estrategia para mantenernos alejados, porque si nosotros podemos decirle algo, él es libre de aceptar o no lo que le digamos.

::: ¿Qué va a pasar entonces con la Convergencia?

Por lo menos yo mantendré mis posiciones en la forma que lo vengo haciendo, oponiéndome a todo lo que es contra la ley y la Constitución y aprobando aquello que considero necesita el pueblo.

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