Los hermanos Ericka y Henry Zeledón Flores, de 29 y 24 años respectivamente, están siendo procesados en Matagalpa por el presunto delito de asesinato en grado de frustración en perjuicio de Lidia Jamileth Figueroa Palacios, de 19 años, a quien intentaron quemar mientras dormía.
El suceso ocurrió a las 4:00 p.m. del domingo recién pasado en el barrio 3-80, del poblado de Río Blanco, en el departamento de Matagalpa.
De acuerdo con la acusación sostenida por la fiscal auxiliar Lilly Castillo Alvarado, la joven Figueroa Palacios estaba durmiendo en la casa de Víctor Manuel Blandón Valdez, adonde llegaron los hermanos Zeledón Flores cargando un galón con combustible, una caja de fósforos, un mecate, un pedazo de trapo y un rollo de cinta adhesiva.
ESTABA DORMIDA
Aprovechando el sueño de Figueroa, presuntamente Henry se acercó y tapándole la cara le introdujo los dedos en la boca para evitar que ésta gritara, mientras que Ericka la roció con el combustible y le prendió fuego.
Según la acusación, Figueroa mordió a Henry y le asestó un par de puntapiés, logrando zafarse y correr hacia un baño donde logró apagar el fuego que le estaba consumiendo el cabello.
“Me salí a como pude y me fui al baño a echarme agua porque llevaba en llamaradas el pelo”, comentó Figueroa a LA PRENSA, argumentando que desconoce el motivo que tuvieron los hermanos Zeledón Flores para pretender matarla.
Figueroa resultó con quemaduras de segundo grado en el rostro, cuello, orejas, brazos y manos, por lo que aún permanecía internada en una sala de cirugías del Hospital Regional César Amador Molina, en la ciudad de Matagalpa.
Mientras estaba dentro del baño apagándose el fuego de su cabello, Figueroa gritaba pidiendo auxilio, por lo que los hermanos Zeledón Flores huyeron de la casa, aunque más tarde fueron detenidos por la Policía de Río Blanco.