Aparentemente resignada se encontraba la tarde de ayer, sentada en el patio de su casa ubicada en la Cuarta Etapa del barrio Nueva Vida, de Ciudad Sandino, María Inés Mejía, de 45 años, rodeada de varios evangélicos que llegaron a solidarizarse por la muerte de su hijo Junior Portobanco Mejía, de 15 años de edad.
La situación se alteró al llegar, en un camión, su marido Gilberto Portobanco, de 63 años, quien trabaja en la Alcaldía de Ciudad Sandino, pues al conocer la situación estalló en llantos y se desmayó y juraba tomar la justicia por sus manos e intentaba salir conduciendo sin destino.
FAMILIA PREOCUPADA
En la vivienda del ahora occiso había preocupación entre los vecinos, debido a que el progenitor del joven muerto además de ser diabético sufre problemas cardiacos y toda la familia cayó en histeria.
Junior Portobanco Mejía, de 15 años, murió por dos impactos de bala que le propinaron supuestos pandilleros de “Los Cholos”, de la Primera Etapa de Nueva Vida, al seguirlo después que salió de una pulpería donde jugaba en unas máquinas, dijeron vecinos del lugar.
Por temor a las pandillas, los testigos omitieron sus nombres e indicaron que la noche anterior, presuntamente, el ahora fallecido con otros habrían seguido a un miembro de la mencionada pandilla.