Aunque el diputado sandinista Gustavo Porras calificó como “lamentables” los resultados sangrientos a causa de las agresiones a los asistentes a varias de las marchas organizadas por la Unión Ciudadana por la Democrática (UCD), éste recordó su advertencia antes del desarrollo de las mismas: “Nosotros dijimos que no nos provocaran”.
Insistió en que él ha sido claro de que en los lugares donde “la oligarquía” se “toma las calles”, ellos también lo harán, y lo justifica diciendo que una vez que “la derecha” se posesione “de esos lugares, éstos no cejan ahí nomás, es decir llegan hasta las situaciones como el asesinato de Salvador Allende o la masacre en Bolivia”. Porras reiteró que “estamos en campaña y vamos al 2011”.
Gonzalo Carrión, del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), expresó que con esa violencia el orteguismo “sigue con la línea de intimidar y sofocar cualquier expresión de rebeldía y desmovilizar las voces que se atreven a romper con el miedo”.
Carrión dijo que el partido gobernante tiene todo el derecho de celebrar su jornada 30 aniversario, pero criticó que el derroche “de la permanente campaña” no está acorde a un país en miseria.
“Sólo el hecho de ver árboles de Navidad que abundan en bujías (...). ¿Cómo se explica como mensaje de austeridad?”, preguntó Carrión.