Cuatro personas murieron en circunstancias diferentes en Managua, Matagalpa y la RAAN. En la capital, cuatro jovencitos que tenían rato de estar platicando y bebiendo gaseosas bajo un árbol de quelite fueron sorprendidos cuando a las 9:50 p.m. del domingo apareció un hombre encapuchado con un arma y disparó a diestra y siniestra.
Tres de los chavalos resultaron heridos de bala. Uno de ellos de nombre George Michael Urbina Pérez, de 14 años, murió. Después de los disparos el encapuchado enseñó el rostro y los vecinos lo identificaron como José Francisco Zeledón, alias “Chepe Loco”.
Los chavalos fueron llevados de inmediato al Hospital Manolo Morales para ser atendidos. Pero con George ya no se pudo hacer nada, la bala le pegó directo en la tetilla izquierda y su muerte fue casi instantánea.
LOS HABÍAN AMENAZADO
Familiares del adolescente fallecido, que estudiaba el tercer año de secundaria en la escuela Diriangén de las Américas Tres, responsabilizaron a una vecina del lugar, que supuestamente hace mes y medio amenazó al chavalo de muerte.
“Hubo un pleito entre un hijo de esta vecina y otro chavalo y mi nieto los separó, ese día vino ella con una bayoneta, su hermana con pistola y el muchacho con un tubo a amenazarnos, dijo que uno por uno iba a acabar con los chavalos y ya ve”, afirmó Vicenta López, abuela de George.
Para los familiares fue esta señora quien le pagó al “Chepe Loco” para que les disparara a los chavalos. Además responsabilizan a otros presuntos delincuentes conocidos con los alias de “Cosa de Horno”, “El Ricky” y “El Potro” como cómplices del hecho. La Policía del Distrito Seis capturó a dos de ellos la misma noche pero los dejó libres porque no se comprobó nada en su contra.
EN LA RAAN
En la finca de Martín Fonseca, en la comunidad Hierba Buena del municipio de Waslala, en la RAAN, fue encontrado el cadáver de Manuel de Jesús Zeledón Montoya, con tres heridas de machete, dos en la cabeza y una en la espalda.
El cuerpo fue encontrado en un precipicio. Aunque la Policía no brindó mayores detalles, los investigadores presumían que Zeledón fue asesinado por el actual compañero de vida de una joven con la que el primero había sostenido una relación sentimental.