La demanda que Costa Rica impulsa contra Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) entra hoy a su fase final, donde ambas partes tendrán hasta el 12 de marzo para presentar sus alegatos orales a los jueces que conforman esa instancia internacional.
El jurista Mauricio Herdocia considera que los argumentos de los demandantes son débiles.
“No tiene realmente un sustento jurídico que ampare sus posiciones, como todos sabemos, el elemento fundamental, central, es el Tratado Jerez-Cañas de 1858, interpretado por el Laudo Cleveland de 1888, fuera de estos dos grandes instrumentos, realmente no hay posibilidades de que Costa Rica pueda anclar sus posiciones en otros tipos de instrumentos”, aseveró el jurista, quien fue parte del equipo legal de Nicaragua hasta febrero del 2007.
Costa Rica presentó la demanda ante la CIJ con sede en La Haya, Holanda, después que el Gobierno rechazara sus pretensiones de que oficiales armados navegasen por el río San Juan, ya que el único derecho que tiene, recalcó Herdocia, es navegar con objetos de comercio.
“Ambos países han aceptado que ese es el marco de referencia que rige el estatus jurídico del río San Juan de Nicaragua (Tratado Jerez-Cañas y Laudo Cleveland), y en ese sentido, realmente Costa Rica lo que ha tratado de hacer es erosionar los derechos que corresponde a la soberanía de Nicaragua”, apuntó Herdocia.
Agregó que también los costarricenses han pretendido “extraer nuevos derechos que no están contemplados en el tratado”, por lo que confía que la CIJ, en su sentencia que puede estar lista a más tardar en septiembre, señale que todo se circunscribe al Tratado Jerez-Cañas y el Laudo Cleveland como marco legal.