Dos personas fallecieron y otras 80 sufrieron lesiones al volcarse el bus en que viajaban la mañana de este lunes en el sector conocido como La Cartuja, 5 kilómetros al norte de la ciudad de Matagalpa, sobre la ruta tradicional a Jinotega.
Abraham Ochoa Suazo, de 48 años y originario de la comunidad La Fundadora, Jinotega; y la bebé de siete meses Makeily Navarro, presuntamente originaria de El Tuma-La Dalia, Matagalpa, fueron las víctimas mortales.
Las autoridades policiales desconocen con quién viajaba la niña. Mientras tanto, el conductor del bus, Gustavo Roberto Sánchez Blandón, de 32 años y residente en Matagalpa, así como los pasajeros Isamar Castillo Soza, de 17; Cristian Javier Cruz Chavarría, de 8 y una niña de aproximadamente 3 años, cuyas generales no fueron precisadas, tuvieron que ser llevados a un hospital de Managua por la gravedad de las heridas que sufrieron.
EXCESO DE CARGA Y PASAJEROS
Sánchez Blandón manejaba el bus con matrícula MT 284 que cubre la ruta Matagalpa-Las Nubes, una comunidad al norte de la ciudad de Matagalpa. En el vehículo iban más de 80 pasajeros y algunos de ellos trasladaban cargas de tomates y papas.
Al salir de una curva en la pendiente, Sánchez Blandón perdió el control del bus y las llantas al lado izquierdo de la unidad se introdujeron a un cauce, provocando el vuelco del vehículo.
Agentes de la especialidad de Tránsito de la Policía aún estaban investigando las causas del accidente, sin embargo, entre algunos pasajeros que resultaron con lesiones leves, había opiniones encontradas.
“Parece que se le fueron los frenos al bus y cuando percaté sólo sentí el golpe (…), sentí que íbamos a morirnos”, comentó William Rivera Aguilar, uno de los sobrevivientes.
Igual opinó el soldado del Ejército, Luis Enrique Suazo, quien viajaba en la unidad, al señalar que el accidente se debió a fallas en el sistema de frenos.
“Cuando sentí que nos dábamos vuelta, sólo me encomendé a Dios para que no nos pasara nada, el chofer gritaba que nos agacháramos y sólo sentimos los golpes”, relató Suazo.
¿UNA PIEDRA?
Por su parte, Antonio Centeno dice haber sentido cuando el bus pasó sobre una piedra en la carretera, por lo que presume que el obstáculo hizo que el chofer perdiera el control del vehículo, volcándose a la orilla.
“Todos caímos, unos encima de otros, pero fue que el bus pegó en una piedra”, dijo Centeno.
El accidente ocurrió frente a la entrada de la Quinta Eva, del médico Enrique Villavicencio, quien dispuso de una ambulancia de la clínica médica provisional Santa Fe, además de dos vehículos particulares para trasladar a los heridos hacia el Hospital Regional de Matagalpa.
Hombres y mujeres, vecinos y trabajadores de la quinta se dispusieron de inmediato a sacar a los heridos del bus. Roberto Zeledón, Yésica García, Alexis Jirón y Joel Zeledón son algunos que prestaron auxilio.
Joel Zeledón iba a sembrar unas papas y presume que el conductor del bus puso en neutro el sistema de cambios en la unidad, por lo que tomó más velocidad y no pudo controlar la marcha al salir de la curva.