La Casa Presidencial de Honduras fue escenario de varios enfrentamientos ayer entre tropas militares hondureñas y cientos de seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya, quienes exigían el regreso de éste para ser restituido en su cargo.
Unas 47 personas resultaron gravemente heridas en dos fuertes enfrentamientos, según reportó el diario La Tribuna de Honduras en su portal electrónico.
Las fuerzas militares, con el apoyo de un helicóptero y bombas lacrimógenas, desalojaron a cientos de manifestantes que impedían el ingreso de los nuevos funcionarios de Gobierno a la Casa Presidencial. Eso ocurrió minutos después que el nuevo Presidente de Honduras, Roberto Micheletti, juramentara a siete de sus funcionarios.
Las tropas se movilizaron a los alrededores de la Casa Presidencial para desalojar a un nutrido grupo de manifestantes, quienes fueron atacados con gases lacrimógenos y vehículos hidrantes.
Los seguidores de Zelaya permanecían en el lugar desde primeras horas del domingo, cuando éste fue sacado del poder y del país de manera forzosa.
Los manifestantes también se tomaron las carreteras principales que comunican a San Pedro Sula con Guatemala, según reporte del rotativo. En otras ciudades hondureñas, como El Progreso, también se registraron cortes de carreteras.
Asimismo, hubo movilizaciones poco numerosas, mientras que en Puerto Cortés —el principal puerto del Caribe— el tráfico marítimo era normal, según medios locales consultados por Acan-Efe.
Pese al creciente rechazo y desconocimiento de su gobierno, Micheletti procedió ayer a la conformación de su gabinete presidencial con la juramentación de varios de sus ministros y el nuevo canciller Enrique Ortez Colindres.
Micheletti también ratificó en sus cargos a Jorge Rodas Gamero, ministro de Seguridad, y a Héctor Hernández, secretario de Agricultura y Ganadería (SAG).
Entre los funcionarios juramentados figuran Gabriela Núñez, ministra de Finanzas; Desiré Rosales, ministra del Consejo de Ciencia y Tecnología de Honduras (Cocith); Adolfo Lionel Sevilla, ministro de Defensa; Nicolás García Sorto, ministro del Trabajo; Norman Ochoa, secretario de la Serna; René Zepeda, nuevo jefe de Información y Prensa.
También Sandra Midence, presidenta del Banco Central de Honduras, y Mario Noé Villafranca, secretario de Salud.
La ministra de Finanzas anunció que lo primero que hará es restablecer las relaciones con los organismos internacionales, entre éstos el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En tanto, el nuevo canciller Ortez aseguró que en Honduras “no hubo golpe de Estado porque los hondureños siguen regidos por la Constitución, a la que el anterior gobierno quiso reformar sin ningún fundamento y de manera ilegal”.
AEROPUERTOS MILITARIZADOS
Ante un posible ataque a las instalaciones del Aeropuerto Internacional de Toncontín por parte de simpatizantes de Zelaya, el Gobierno hondureño reforzó anoche la seguridad en esa terminal aérea enviando un fuerte dispositivo militar al lugar.
Desde ayer toda persona que ingresa a Honduras está siendo requisada por el personal de seguridad de la empresa concesionaria de los cuatro aeropuertos internacionales del país. Asimismo, comandos policiales y militares recorren los alrededores para proteger el edificio.
Los militares se movilizaban en vehículos especiales por lo largo y ancho de la pista, mientras que los policías eran transportados por carros de la concesionaria, acción que despertó diversos comentarios entre los turistas y sus familiares, según reporte del diario La Tribuna.
Anoche esa terminal aérea se encontraba abarrotada de turistas y delegaciones religiosas que intentaban salir del país a consecuencia de la crisis política que atraviesa Honduras.
EL GOLPE NO FUE LA MEJOR SALIDA, DICE ANALISTA
“El golpe fue la culminación de un proceso de conflictos que se venía gestando varios meses atrás”, dice Efraín Díaz, analista político, quien, no obstante, considera que el golpe no fue la mejor salida a esta crisis.
Díaz considera que si Zelaya había desoído a la Corte Suprema de Justicia y aún al Tribunal Electoral, debieron hacerle el debido llamado, debieron agotar los cauces jurídicos que plantea la misma Constitución. El analista cree que la decisión de sacar por la fuerza a “Mel” Zelaya, como le llama popularmente la población, tendrá un alto precio para Honduras.
El Gobierno de Micheletti plantea un “problema de legitimidad”, tanto dentro como fuera del país. “Honduras corre el riesgo de quedar aislada”, comenta el analista a propósito de los pronunciamientos más recientes de la comunidad internacional que ha rechazado la deposición de Zelaya.
El embajador de los Estados Unidos en Honduras, Hugo Llorens, reiteró ayer que su país no reconocerá a otro gobierno que no sea el de Manuel Zelaya, puesto que fue el gobernante que eligió el pueblo.
Indicó que Estados Unidos apoyará los esfuerzos internacionales para restablecer el orden constitucional en Honduras.
Ayer por la tarde, una televisora local lanzó una encuesta a la población en la que preguntaba si los hondureños serían capaces de buscar la reconciliación, y al final de la jornada, más del 96 por ciento de los encuestados aseguraban que “sí”, lo que podría interpretarse como un voto de confianza solapado para el gobierno provisional.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó ayer las limitaciones a la labor de los medios de comunicación y periodistas en Honduras.
En un comunicado, también hizo un llamado a las nuevas autoridades hondureñas para que se respete “en forma irrestricta” la libertad de prensa, “la que corre el riesgo de ser restringida por el toque de queda impuesto para estas 48 horas”.
Ayer tres integrantes del equipo de la televisora multiestatal Telesur fueron detenidos por efectivos militares en Honduras, mientras daban cobertura a los enfrentamientos, pero posteriormente fueron puestos en libertad, informó una directiva del canal.
EMPRESARIOS HONDUREÑOS RESPALDAN NUEVO GOBIERNO
En tanto, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) anunció su respaldo a Micheletti, quien se encuentra bajo una fuerte presión por parte de la comunidad internacional.
Los empresarios atribuyeron la salida del poder del mandatario Manuel Zelaya como “resultado de un proceso sistemático de violación de la Constitución y las leyes por parte del Gobierno que él encabezó, a pesar de los innumerables” llamados de la ciudadanía e instituciones a respetar la institucionalidad de Honduras.
RESPONDE NUEVOGOBIERNO
El gobierno de Honduras respondió ayer a El Salvador, Guatemala y Nicaragua que si le cierran las fronteras comerciales, responderá de igual manera. Así lo dijo a Acan-Efe el nuevo secretario de Relaciones Exteriores, Enrique Ortez.
Indicó que “si los vecinos nos cierran las fronteras, nosotros también vamos a cerrar las nuestras”. Agregó que hoy girará instrucciones para que Honduras adopte medidas de “reciprocidad”.