La economía de Latinoamérica empezaría a levantar cabeza a finales del 2009, aunque los últimos países en recuperarse serían los de Centroamérica y México por los fuertes vínculos que mantienen con Estados Unidos, cuna de la crisis mundial, proyectó ayer la firma Moody’s Economy.com.
Alfredo Coutiño, director para América Latina Moody’s Economy.com, auguró que la región cerraría el 2009 con una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.8 por ciento, aunque estimó que durante el 2010 retomaría la senda del crecimiento que calcula en 3.5 por ciento, “aunque todavía a niveles inferiores al potencial”.
“América Latina saldrá de la recesión antes del cierre de este año, y la recuperación se fortalecerá el año entrante. Los países del Cono Sur encabezarán la recuperación, mientras que México y América Central quedarán rezagados”, indicó Coutiño, en su informe América Latina: fin de la recesión, comienzo de la recuperación.
Coutiño precisó en su análisis, al que tuvo acceso LA PRENSA, que la región “se vio golpeada por la tormenta externa y entró en una recesión ligera este año”, por lo que auguró que “la región entrará en una trayectoria de crecimiento más estable después del 2010”, coincidiendo con el ciclo de recuperación global.
Destacó que “la resistencia” de Latinoamérica a la crisis mundial, que se originó en Estados Unidos, se vio “minada por la mayor profundidad de la recesión global”, que “golpeó duramente” a los sectores exportadores, la inversión extranjera y las condiciones crediticias; mientras que los flujos de remesas familiares “se han reducido considerablemente, restringiendo con ello el avance del mercado interno”.
El especialista de Moody’s Economy.com, subsidiaria de Moody's Corporation, con oficinas centrales en Pensilvania, Estados Unidos, recordó que Latinoamérica entró en recesión durante el primer trimestre de este año, cuando la mayoría de los países registró una segunda caída consecutiva del PIB. La región presentó una contracción de 3.0 por ciento del PIB en el primer trimestre, después de haber crecido 5.2 por ciento un año antes.
“A pesar de que la región entró en recesión, su naturaleza importada la hace de corta duración y más suavizada, pues los fundamentos macroeconómicos no se han visto dañados”, sostuvo.
Coutiño aseguró que el sector financiero se mantiene sólido, no sólo por su baja exposición al problema hipotecario en Estados Unidos, sino también porque mantiene una regulación y supervisión a niveles por encima de los estándares internacionales.
OJO CON EL PETRÓLEO
El economista Adolfo Acevedo no descarta una caída del PIB de Nicaragua este año. Estimó que podría contraerse uno por ciento o, en el mejor de los casos, crecer sólo 0.5 por ciento.
Acevedo estimó su proyección sobre el comportamiento del PIB de Nicaragua, “asumiendo que la economía de Estados Unidos empiece a recuperarse en el último trimestre de este año”.
Además, dijo que se debe monitorear el comportamiento de productos como el petróleo, que en las últimas semanas ha repuntando hasta más de 70 dólares.
No obstante, aclaró que “la realidad siempre nos sorprende”.
Durante el primer cuatrimestre del año el precio del barril de crudo pagado por Nicaragua ascendió a 46.4 dólares, según datos del Banco Central.