La comunidad internacional, en especial la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), acuerpó ayer a Manuel Zelaya, expulsado de Honduras por el Ejército (en acato a una orden del Poder Judicial), y luego removido de la Presidencia por el Congreso.
El presidente depuesto llegó a Managua a las 9:25 de la noche, procedente de San José, Costa Rica. Fue trasladado desde ese país por un avión de la Fuerza Aérea de Venezuela. En el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino fue arropado por el presidente Ortega y los mandatarios de Ecuador, Rafael Correa, y de Venezuela, Hugo Chávez.
Al bajar del avión, el mandatario fue abrazado por sus homólogos del Alba, mientras en la pista de la terminal aérea se escuchaban los coros “¡Uh, ah, Zelaya no se va!” y “¡Mel, amigo, el pueblo está contigo”.
Zelaya no dio declaraciones a su llegada.
El que sí habló fue el presidente Chávez, quien dijo que la expulsión de Zelaya de Honduras es una “barbarie que pretende regresarnos a épocas que deberían estar sepultadas”.
“No vamos a permitir más gorilas en este continente (...) venimos a una reunión extraordinaria del Alba a fijar posición, a ratificar nuestra posición y a comenzar a hacer todo lo que haya que hacer (...) para que se restituya en el Gobierno de Honduras al presidente Zelaya”, expresó Chávez, quien criticó a las “oligarquías” y dirigió, en 1992, un fallido golpe de Estado en contra de Carlos Andrés Pérez.
Chávez prometió además que harían lo necesario para restituir a Zelaya.
Ortega, por su parte, denunció la desaparición de la canciller hondureña Patricia Rodas. “Algunas informaciones hablan que la tienen en prisión y que están haciendo gestiones ante el Gobierno mexicano para que la reciba”, dijo el Presidente tras recibir a Chávez.
Después del recibimiento oficial en el aeropuerto de Managua, los mandatarios se trasladaron hasta un hotel de la ciudad para participar en la reunión del Alba. Mañana está previsto que se realice otra reunión de los presidentes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), en la que participarán los mandatarios de la región.
En esa reunión también estará, en carácter de observador, el presidente de México, Felipe Calderón, según una fuente de la Presidencia mexicana citada anoche por la agencia AFP.
La reunión de los presidentes del Alba inició ayer poco después de las diez de la noche. Manuel Zelaya fue el primero del grupo en tomar la palabra. Zelaya llamó “pequeño impasse” su expulsión de Honduras, a la vez que agradeció a sus homólogos por el apoyo brindado desde que fue expulsado de su país.
“Estoy vivo gracias a Dios”, dijo el presidente depuesto, quien ayer afirmó que regresará a su cargo como Presidente de Honduras.