El órgano encargado de supervisar las elecciones presidenciales, del 12 de junio en Irán y de validar los polémicos resultados, descartó ayer un fraude en la reelección del ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad y anunció la creación de una comisión que hará un informe sobre los comicios.
“Podemos asegurar con certeza que no hubo ningún fraude en los comicios”, declaró Abasali Kadkhodai, portavoz del Consejo de los Guardianes de la Constitución, institución encargada de confirmar la validez de las elecciones.
El principal rival de Ahmadinejad y líder del movimiento de protesta, el moderado Mir Hosein Musavi, y el candidato reformista Mehdi Karubi, siguen reclamando la anulación de las elecciones por fraude.
“Nunca hubo fraude en la elección presidencial en el pasado y la última ha sido la más limpia”, dijo Kadkhodai. “Los exámenes realizados en los diez últimos días muestran que salvo irregularidades menores (...) no hubo irregularidades mayores”.
Kadkhodai anunció a continuación que el Consejo decidió crear una comisión especial que incluirá a representantes de los candidatos derrotados, para que prepare un informe sobre las elecciones, según la agencia iraní ISNA.
RECONTARÁN SÓLO EL 10 POR CIENTO DE LOS VOTOS
“Se realizará el recuento del 10 por ciento de los votos en presencia de los miembros de esta comisión y se publicará un informe para el público”, añadió.
Kadkhodai llamó a los candidatos a las elecciones “Mir Hosein Musavi y Mehdi Karubi a presentar sus candidatos en las próximas 24 horas (para participar en esta comisión) para que no haya ambigüedades, ni dudas sobre las elecciones”.
“El recuento de los votos se hará en presencia de los medios de comunicación”, añadió.
El Consejo se había dado como plazo hasta el lunes para confirmar definitivamente los resultados.
El anuncio de la victoria de Ahmadinejad con más del 63 por ciento de los votos desencadenó manifestaciones sin precedentes en los 30 años de la República Islámica. Pero el poder consiguió reprimir las protestas en las calles con un saldo de al menos 17 muertos, según los medios oficiales.
El canal de televisión Press-TV, controlado por el Estado, citó el jueves a “responsables” anónimos que hablaron de 20 muertos, entre ellos ocho milicianos basiyis.
PIDEN CASTIGO “SIN PIEDAD”
Horas antes, y desde la principal tribuna política del país, el imán del sermón del viernes, Ahmad Jatamí, pidió un castigo ejemplarizante para “aquéllos que han liderado los disturbios”.
“Quienes han liderado las protestas deben ser acusados de Mohareb (los que atacan a Dios)”, advirtió el hayatoleslam Ahmad Jatamí, uno de los clérigos más cercanos al líder supremo de la revolución, ayatolá Ali Jameneí.
“El Poder Judicial debe castigarlos de forma contundente y sin piedad para que todo el mundo aprenda la lección”, subrayó el clérigo, miembro de la Asamblea de Expertos, órgano que elige al líder supremo.
Jatamí ocupó este viernes el púlpito de la mezquita de la Universidad de Teherán, desde que la semana pasada, y de forma inusual, Jameneí lanzó una dura advertencia a la oposición y acusó a los países occidentales de la oleada de protestas que sacude Irán desde que se conocieran los resultados electorales.