El Embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert J. Callahan, afirmó ayer que seguirá reuniéndose con los diferentes sectores sociales y políticos del país porque, además de un derecho, es una obligación que tiene como diplomático.
Callahan dio esa explicación poco antes de reunirse en privado con productores cafetaleros de Matagalpa, como parte de los encuentros que personeros del gobernante Frente Sandinista han calificado como “injerencismo” del diplomático estadounidense.
Sin embargo, Callahan dice que reunirse con diversos sectores “es un deber de un diplomático, entonces me comporto como diplomático todo el tiempo, pero sí, yo tengo que reunirme con representantes de la Iglesia, del sector privado, de los varios partidos políticos…”
“Es una parte de mi trabajo y voy a seguir con esta parte de mi trabajo”, afirmó este jueves en Matiguás, donde inauguró el Proyecto Supervivencia Infantil, financiado por la Agencia de los Estados Unidos para la Cooperación Internacional (USAID).
SE PORTA BIEN
Hace menos de dos semanas, el coordinador de la bancada del Frente Sandinista en la Asamblea Nacional, el diputado Edwin Castro, sugirió que Callahan “debería estar ya retirado de Nicaragua”.
Luego, el domingo último, el Presidente de la República, Daniel Ortega, acusó al embajador Callahan de cometer “delito” al reunirse con los opositores al gobierno sandinista.
Ortega advirtió que en su momento tomará “medidas”, dejando entrever que hasta podría expulsar al diplomático.
Sin embargo, ayer jueves Callahan dijo que una eventual expulsión suya sería “una decisión para el Gobierno de Nicaragua, pero, para mí, me comporto en una forma muy apropiada para un diplomático”.
US$100 MILLONES PARA ESTE AÑO
El embajador estadounidense destacó que en la ejecución de diversos proyectos, este año la cooperación de Estados Unidos para Nicaragua alcanza los cien millones de dólares, incluyendo los fondos para proyectos contratados por el programa Cuenta Reto del Milenio.
Indicó que el 3 de julio próximo, a Corinto llegará un barco hospital de Estados Unidos con médicos de ése y otros países, quienes atenderán a por lo menos diez mil pacientes, especialmente de León y Chinandega.
MANERA MÁS EFICAZ DE APOYAR
“Nosotros sabemos perfectamente bien de las necesidades y, trabajando con nuestros socios nicaragüenses, nosotros estamos buscando una manera más eficaz de cooperar con los nicaragüenses y de apoyarles en su afán de crear una sociedad más próspera, más democrática para sus hijos y para todas las comunidades”, dijo Callahan.
El Gobierno de Estados Unidos canceló 64 millones de dólares de la ayuda a Nicaragua, destinada a través de la Cuenta Reto del Milenio (CRM), porque el proceso electoral municipal del 2008 “fue profundamente irregular”, según explicó el embajador estadounidense en Managua el 11 de junio.
OBAMA Y REAGAN
La respuesta de Ortega fue criticar a la administración de Barack Obama y compararlo con el ex presidente Ronald Reagan, quien financió a los rebeldes antisandinistas (Contras) en la década de 1980.
Lo último que hizo Ortega, hace cinco días, fue acusar a los funcionarios de la Embajada estadounidense de andar por todo el país “montando” reuniones con los “enemigos” del gobierno sandinista, promoviendo la unión de las fuerzas opositoras oligarcas.
“Están cometiendo delito. Eso es un delito y nosotros seguimos documentando y en su momento tomaremos las decisiones que hay que tomar en estos casos”, dijo el Presidente nicaragüense en una clara advertencia al embajador estadounidense, quien con frecuencia visita ciudades del interior del país.
Ortega también ha tratado de culpar al Gobierno de EE.UU. porque líderes opositores supuestamente viajaron a Washington para pedir que cortaran los 64 millones de dólares de la Cuenta Reto del Milenio (CRM) que faltaba desembolsar.
Estos fondos de la cooperación estadounidense permanecieron congelados desde finales del año pasado, después que la oposición denunció el fraude.