Este fin de semana cuatro homicidios ocurrieron en diferentes lugares de Managua y en las celdas policiales de Bilwi.
La Policía tipificó como homicidio la muerte del detenido Alton Bans Méndez, de 24 años de edad, quien fue detenido el sábado en horas de la tarde cuando, en compañía de otros, dos sujetos supuestamente en estado de ebriedad había asaltado a un anciano. Sin embargo horas más tarde, cuando se encontraba en las celdas policiales, perdió la vida.
Al llegar a la delegación policial Bans Méndez fue encerrado con Erwin Francisco Pereira, Stonwell González y Marlon Boden, quienes le dieron el recibimiento que se le da a todo reo.
En las celdas de la Policía en Bilwi existe como ley, según palabras de los propios reos, el recibimiento, que consiste en darle a los nuevos reclusos patadas, ponerlos a hacer sentadillas y otro tipo de agresiones físicas que incluso pueden llegar a la violación sexual.
En el caso de Bans Méndez, éste fue recibido por Stonwell González con una llave denominada popo o muerte blanca, según las palabras de Marlon Boden, quien fue testigo del homicidio.
Luego el reo Erwin Francisco Pereira comenzó a darle golpes en el estómago a Bans, éste cayó en el piso y fue rematado con un par de patadas.
El testigo al caer el joven comenzó a llamar a su mamá y luego orinó. Sin embargo, otro reo lo levantó del piso y lo acostó en la cama y como siguió quejándose, le amordazaron la boca con una pañoleta roja y cuando se percataron, Bans había expirado.
La Policía remitirá al Ministerio Público la nueva acusación en contra de los detenidos Stonwell González y Erwin Francisco Pereira por homicidio, ambos privados son reincidentes en delitos como robos con intimidación, robo con fuerzas y amenazas.
TRES EN MANAGUA
Mientras en Managua, tres personas perdieron la vida en circunstancias poco comunes, el domingo. Un joven de edad desconocida identificado como Manuel de la Cruz Acevedo Guido, presunto integrante de la pandilla Los Aguas Sucias, se robó unas chinelas de hule en un caramanchel del Mercado Oriental y salió huyendo.
Detrás suyo iban dos hombres más que, tras arrebatarle las chinelas, le dieron dos estocadas que lo mataron.
El otro caso ocurrió a eso de las 4:30 p.m. cuando un grupo de jóvenes jugaban fútbol en el barrio Santo Domingo, de Petronic una cuadra y media al oeste.
En cuestión de segundos varios integrantes de las pandillas Los Picapiedras y Los Cholos se acercaron a robarle una bicicleta a un señor.
Uno de los testigos presenciales fue Josué Carlos Blandón Silvestre, de 22 años, quien esa tarde andaba junto a su esposa y tres hijos visitando a su suegra. “Los que vieron dicen que los pandilleros le preguntaron ¿qué mirás? y después se bajó un hombre recio y crespo de un carro blanco y comenzó a disparar”, afirmó Gaudy Medina, esposa de Josué.
Por desgracia una de las balas alcanzó la espalda del Josué, y la muerte fue inmediata. Josué era padre de tres hijos, de 6, 4 y 1 año.
Los pobladores se quejaron del actuar de la Policía, pues, según ellos, momentos después de la tragedia una patrulla de la Ajax Delgado que se presentó al lugar se negó a meterse al barrio donde viven Los Cholos, pues “les podrían quebrar los vidrios de la camioneta”.