Kaká dio una razón para sonreír y la tranquilidad a Brasil, luego que anotara de penalti el triunfo sufrido de 4-3 frente a un crecido Egipto en la Copa Confederaciones Sudáfrica 2009.
Brasil, campeón de la última edición de esta Copa, no esperaba que un rival como los egipcios respondieran a la altura y estuvieran a punto de ser derrotados por un rival que tuvo más ideas claras y supo aprovechar los espacios abiertos para contraatacar a los brasileños.
Kaká abrió el marcador al minuto cinco, tras encontrarse sólo en área y definir de manera aniquilante al arquero Essam El Hadry. Posteriormente Egipto respondió con el gol de Mohamend Zidán.
Al minuto 12, Luis Fabiano puso en ventaja nuevamente a Brasil con el segundo tanto. Juan amplió el marcador para los sudamericanos al minuto 3. Brasil tocaba el cielo y en las tribunas deban por hecho la goleada.
Sin embargo, en el segundo tiempo la historia cambiaría, al igual que la sonrisa de Dunga, director técnico de los brasileños.
Mohamed Shawky sorprendió a Julio César a los 54 minutos, pero lo más sorprendente fue que dos minutos después Mohamed Zidan emparejara el juego con el tercer tanto.
Egipto estaba en pleno control de balón, también Brasil creaba oportunidades de gol, pero sin mucha fortuna se lograba colocar un balón lo suficientemente directo que aniquilara el arquero egipto.
Con el tiempo expirado, Ahmed Al Muhamadi tuvo que bajar el balón con el brazo, tras un disparo de Lucio y el árbitro cantó la pena máxima. Kaká se encargó de definir el gol que le dio el triunfo a Brasil. Ante la victoria, los brasileños ocupan el segundo lugar del Grupo B.
Italia venció 3-1 a Estados Unidos que se quedó con un hombre menos, tras la expulsión de Ricardo Clark en el primer tiempo.
Landon Donovan anotó de panalti el único tanto de Estados Unidos, mientras los dos goles de Giussepe Rossi y uno de Daniele de la Rossi le dieron el triunfo a los italianos que lideran el Grupo C con tres puntos.