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Noticias >> Domingo
Rumsick Zamora, en la sede de su empresa Atma Comunicaciones. (LA PRENSA/German Miranda)
"Para ser emprendedor basta con una idea"
Rumsick Zamora, 24 años
Atma Comunicaciones (Managua)
www.atmacomunica.com
Por Carlos Salinas Maldonado
domingo@laprensa.com.ni
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Rumsick Zamora fundó su empresa en su cuarto. Con una computadora. Con un empujón de sus padres. Y con una idea: ser independiente.

Hace dos años, como estudiante de Comunicación y con conocimiento en diseño gráfico, Zamora comenzó a realizar trabajos de diseño para amigos de sus padres. Trabajaba solo, en su cuarto. Los trabajos gustaron y sus viejos lo animaron a convertirse en empresario. Le ayudaron a alquilar un espacio propio y con una sola computadora comenzó el trabajo. "Uno puede iniciar una idea con disciplina, creyendo en uno mismo", dice Zamora, ahora un joven empresario de 24 años cuya empresa, Atma Comunicaciones, ha manejado cuentas de hasta diez mil dólares, trabajando con gigantes como el Banco Mundial.

Zamora ahora alquila un local propio, trabaja con sus cuatro hermanos -con quienes se reparte las tareas-, emplea a un administrador y subcontrata a otras empresas cuando le llegan trabajos grandes, que él solo no puede despachar. Y hasta le paga a sus viejos, a quienes tiene como asesores. "Ellos fueron los primeros que confiaron en nosotros", afirma.

Atma Comunicaciones se encarga de darle un rostro a sus clientes, muchas veces pequeñas empresas artesanales que luchan por salir adelante en el difícil mercado nicaragüense. Rumsick y sus hermanos los asesoran, les crean un logo, catálogos con sus productos, páginas web y hasta los introducen en el mundo de las tecnologías de comunicación. A un artesano, que andaba por todo el país reuniéndose con sus proveedores, Zamora lo sentó en su oficina, le enseñó los beneficios de Skype y le dijo que da ahí en adelante iba a comunicarse con su gente por videoconferencias. Un cambio radical, que significó reducción de costos. "Nuestros clientes son nuestros aliados. Nuestra idea es ser aliado de la gente", lanza Rumsick, como si citara el slogan de su empresa.

Pero ser jóvenes ha sido el principal obstáculo de estos chavalos. Los nicaragüenses, desconfiados por naturaleza, se ponen a la defensiva cuando ven llegar a un chavalo de 24 años con un catálogo bajo el brazo para cambiarle su negocio. En una ocasión Zamora envió a su hermana Alicia, de 18 años, a tomar las fotos de los productos de una clienta. La mujer, recelosa, no dudó en reclamarle que porqué había llegado una niña a tomar fotos al negocio. Ha habido clientes que les han tirado el trabajo en la cara, otros que se han reído de ellos y unos tan difíciles de satisfacer que han estado a punto de devolverles el dinero.

"Hay que quitar ese estigma de que los jóvenes andan perdiendo el tiempo en cualquier cosa. Uno puede demostrar que, siendo joven, trabaja con calidad", dice Zamora.

Para estos jóvenes el tener su propia empresa se ha convertido en la mejor escuela: implica responsabilidad, aprender a administrar, formalizar un nombre, pagar impuestos y ofrecer un producto de calidad. Ellos barren con la vieja tradición de que hay que salir de la universidad con un diploma bajo el brazo y sentarse a esperar que alguien llame para ofrecer empleo.

"Esto te pone en otra perspectiva, te cambia la lógica ésa de que vas todos los días a la universidad para que cuando salgás te contraten. Yo no he visto en la universidad a un chavalo que te diga mirá, estoy en segundo año, pero me gustan las relaciones públicas, te ofrezco mis servicios. Tal vez no tenés nada, pero contás con un celular, un teléfono, tu blog. Con eso basta. Es necesaria una idea y creer que uno puede creérsela, porque mañana te encontrás a alguien que no crea en vos. Te tiene que gustar lo que hacés y trabajar con disciplina", recomienda Zamora.

Atma Comunicaciones ha ido creciendo sin préstamos ni financiamientos. La primera semilla la pusieron los padres de Rumsick y desde ahí la empresa ha crecido con el trabajo y una buena administración. Ahora los cinco miembros gozan de un salario mensual, Rumsick ha comprado su carro propio y han dotado a la empresa con equipos modernos. Las ganancias dan para más: los chavalos piensan en su preparación. Alicia viaja pronto a un curso a Argentina y los demás andan en busca de capacitaciones. El objetivo es crecer y convertirse en una empresa de referencia en su campo.

Tal vez ya lo son. El éxito de Atma Comunicaciones ha interesado a las universidades, que les han pedido al grupo de los hermanos Zamora que cuenten su experiencia a otros jóvenes estudiantes. Ellos mismos están abiertos a incentivar a otros: han ofrecido pasantías a universitarios. Y como el objetivo es crecer, este mes realizarán su primer evento grande de promoción: alquilaron un salón en un importante hotel capitalino, donde presentarán en sociedad a Atma Comunicaciones, con charlas de los clientes satisfechos con el trabajo de los Zamora.

"He tenido el chance de valerme por mí mismo, uno puede creer que puede lograrlo. Iniciando desde cero puedo llegar a tener oportunidades", reclama Rumsick desde su escritorio en el cuartel de Atma, mostrando algunos de los proyectos que han desarrollado. Nada mal para un chavalo que comenzó diseñando en su dormitorio.

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