Hubiese sido una carretera de lujo. La pista Nejapa-Izapa, que quedó suspendida al cancelar Estados Unidos los más de 62 millones de la Cuenta Reto del Milenio, estaba programada a ser construida con concreto hidráulico, lo cual la hubiese hecho única en su tipo en el país.
El sitio web oficial de la CRM señala que la carretera estaba diseñada en la parte urbana de Managua para ser ampliada a cuatro carriles entre el empalme de Nejapa y la intersección de Chiquilistagua.
Además, contemplaba la construcción de un puente aéreo en el empalme de Nejapa, para conectar las bahías de buses que existirán a cada lado de la carretera.
“Se está perdiendo una oportunidad de inversión bastante grande, no sólo para Occidente sino para todo el país, porque esta carretera tenía grandes impactos a nivel general, empezando por el turismo, porque hay que recordar que esta carretera corre a un lado de la costa. Es una vía alterna económica, rápida y eficiente”, dijo el gerente de la CRM, Juan Sebastián Chamorro, en su comparecencia en el programa radial Empresarios por Nicaragua, auspiciado por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
Mil 500 empleos directos, y una cantidad no precisada de indirectos, se perdieron al cancelarse definitivamente la construcción del tramo carretero Nejapa-Izapa.
Los proyectos referidos a los conglomerados ganaderos y agrícolas no fueron afectados por la suspensión de la CRM.
Las carreteras que la CRM logrará concluir son los tramos: León-Las Peñitas-Poneloya (20 kilómetros), Villanueva-El Guasaule (18 kilómetros) y Somotillo-Cinco Pinos (30 kilómetros), con una inversión de 42 millones de dólares aproximadamente.
“Se genera empleos indirectos aparte de los que se está empleando directamente. En la localidad de Somotillo, que es donde convergen dos de las carreteras que estamos trabajando, estos proyectos le ha dado un enorme boom económico a una serie de negocios de la ciudad, como comiderías, hospedajes, gasolineras, pulperías”, agregó Chamorro.
PRESIDENTE TERCO
Y mientras los “cadáveres” dejados por la CRM se siguen sumando cada día, el presidente Daniel Ortega, terco en aceptar el fraude electoral denunciado en las elecciones municipales del pasado noviembre, insiste en su extraño Plan B: la denominada Alba Solidaria, la que supuestamente asumirá todos los proyectos afectados por la suspensión de la iniciativa estadounidense.