Los restos y fragmentos del avión Airbus de Air France, rescatados del océano Atlántico, parecen indicar que el aparato sufrió un desastre repentino, aunque no indica que hubo una explosión en pleno vuelo, según expertos consultados por la prensa brasileña.
El Airbus A330 de Río de Janeiro a París desapareció en el mar la noche del 31 de mayo al 1 de junio con 228 personas a bordo, las causas de lo ocurrido siguen sin conocerse.
Autoridades militares brasileñas expusieron el viernes, en un hangar de la base aérea de Recife, decenas de pedazos recuperados del mar por la Marina durante el enorme dispositivo de búsqueda.
El ex piloto Ari Germano, autor de un libro sobre accidentes aéreos, dijo sentirse “impresionado” con una de las fotos divulgadas el viernes, de acuerdo con declaraciones publicadas por el diario O Globo este sábado. Según Germano, la foto parece indicar que los pasajeros del Airbus fueron tomados de sorpresa y que la tragedia ocurrió tan rápidamente que el personal que se encontraba a bordo no tuvo tiempo de reaccionar.
“He visto la (pared) divisoria situada entre la sección donde la tripulación prepara las comidas y el compartimiento de los pasajeros. Había asientos fijos allí. Lo curioso es que esos asientos dobles, usados por la tripulación, estaban plegados”, dijo Germano.
“TRIPULACIÓN CIRCULABA POR LOS CORREDORES”
Para el especialista, “esto sugiere que la tripulación circulaba por los corredores del avión. En caso de una señal de alerta o la inminencia de un riesgo, la tripulación estaría sentada y atada a sus lugares. Ellos no tuvieron tiempo de hacer nada”.
En tanto, el comandante Ronaldo Jenkins, consultor de seguridad de la Unión de Empresas Aéreas, dijo al diario O Globo que pudo identificar un chaleco salvavidas y también parte del revestimiento interno y externo de la aeronave sin encontrar en ellos rastro de fuego o humo.
“Los primeros 37 fragmentos recuperados refuerzan la tesis de que el Airbus no estalló antes de caer (...): ninguna de las piezas muestra indicios de estar chamuscada”, destacó el diario O Globo.
MAL TIEMPO EN ALTAMAR
En tanto, fuentes oficiales informaron que el mal tiempo que imperó durante todo el día en el área del Atlántico, en donde se presume cayó el avión, frustró ayer las búsquedas de más cuerpos y de restos del aparato.
Los equipos de búsqueda, que hasta ahora han retirado del mar 50 cuerpos y algunos restos del avión, no avistaron, ni rescataron nada este sábado, según un comunicado divulgado por la Fuerza Aérea y la Marina de Brasil.
Los doce aviones de la Fuerza Aérea, que participan en las búsquedas, llegaron a despegar de su base en el archipiélago de Fernando de Noronha, pero tuvieron que regresar debido a la baja visibilidad.
Los cinco navíos brasileños y franceses que están en la región de las búsquedas, ubicada a unos 1,300 kilómetros del litoral brasileño y a unos 700 kilómetros de las islas de Fernando de Noronha, también terminaron el día sin resultados.
De acuerdo con los equipos de búsqueda, la única novedad este sábado fue la información suministrada por el navío mercante Gammagas, de bandera de Antigua, que dijo haber retirado del mar una parte de la estructura de la aeronave, cuando pasaba por la región de las búsquedas en un viaje entre Uruguay e Inglaterra.
“El navío mercante retiró una pieza de tamaño mediano, pero no consiguió entrar en contacto con los barcos que estaban en la región, por lo que prosiguió su curso. Ya avisamos a la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA, el órgano francés responsable por la investigación) para que pueda recuperarla”, dijo el vicealmirante Edson Lawrance, portavoz de la Marina de Brasil.