Son demasiado parecidos. El color, el tamaño, los números y, para remate, según algunos, el material del que están hechos hace que se peguen unos a otros.
Diversas personas se quejan por las molestias que les han generado los nuevos billetes emitidos por el Banco Central. Algunos todavía no se acostumbran al reducido tamaño del nuevo papel moneda.
Pero el mayor de los peligros —lo comenta Jackeline Martínez, comerciante del mercado Roberto Huembes— es que, asegura, se presta a la confusión; se debe tener mucho cuidado al momento de manipular los billetes de 20 y 200 córdobas porque el color de éstos es demasiado parecido y ya más de una vez ha tenido que volver a contar los billetes antes de dar algún vuelto.
“Son feos”, dice Teresa Ruiz, comerciante del mercado Iván Montenegro, “además, son muy pequeños, se deslizan mucho y a veces se me salen de la bolsa, por eso trato de zafarme de ellos y darlos en los vueltos”, asegura.
En cambio, para Celeste Gaitán, comerciante de verduras, los nuevos billetes son una venta en tiempo de lluvias, ya que son resistentes al agua, no se arrugan fácilmente y por su tamaño le resultan más cómodos y manejables en comparación a los viejos billetes.