Una vez más quedó en evidencia el carácter errático y la falta de comunicación entre el presidente Daniel Ortega y los diputados sandinistas. Han pasado menos de tres meses desde que el partido de gobierno logró, con apoyo de aliados, reformar el artículo 58 de la Ley 582, Ley General de Educación, para relevar de la presidencia del Consejo Nacional de Educación al Vicepresidente y traspasar la función al mandatario del país.
Pero esta semana mediante el Acuerdo Presidencial 124-2009, Ortega le devolvió al vicepresidente Jaime Morales Carazo las funciones establecidas en la ley.
El acuerdo establece “delegar de forma permanente y por tiempo indefinido” al vicepresidente Morales Carazo “las funciones que le fueron asignadas al Presidente de la República en la Junta Directiva y Asamblea del Consejo Nacional de Educación, salvo cuando el Presidente asuma las mismas”.
FALTA DE COMUNICACIÓN
Morales Carazo reconoce que por razones más políticas que técnicas, los diputados sandinistas decidieron removerlo de sus funciones, pero dejaron previsto que el Presidente pudiera delegar en él dichas atribuciones.
Además, considera que la situación se enmendó, casi automáticamente, porque un día salió en La Gaceta la reforma del artículo y al día siguiente se publicó el acuerdo delegándole las funciones nuevamente.
Según el Vicepresidente todo ocurrió por falta de comunicación. Relata que al tomar posesión, en enero del 2007, consideró que para evitar “roces o choques” con algunos funcionarios que tenían “feudos” en sus jurisdicciones, lo más indicado era que Ortega presidiera la instancia y se lo pidió. “El presidente no estaba muy convencido pero me dijo: ‘Si usted cree que es mejor, bueno pues’”, recuerda Morales Carazo.
Sin embargo, después de “reflexionar y consultar” con algunos diputados, le hicieron reconocer que la reforma se interpretaría como una concentración de poder. Habló nuevamente con Ortega y decidieron que todo quedara como estaba.
Pero según Morales Carazo, a algunos diputados “no les dieron la seña” y pasaron rápido la iniciativa y aprobaron la reforma. “Cuando se dio la contraorden no llegó a los canales adecuados”, asegura el Vicepresidente y añade que espera que ahora que retome sus funciones en el consejo los funcionarios del Gobierno no sigan “boicoteando” su trabajo, como lo hicieron cuando asumió el cargo.