El mercado laboral de Estados Unidos tuvo en mayo un comportamiento mejor de lo esperado, en un signo que los expertos atribuyen a un cierto alivio de la situación económica, aunque el índice de desempleo aumentó oficialmente al 9.4 por ciento, el máximo en 26 años.
El mes pasado se perdieron en Estados Unidos un total de 345,000 empleos, la menor cifra de los últimos ocho meses, después de que en abril se destruyeran 504,000 puestos de trabajo y de que los analistas hubieran calculado la pérdida de otros 520,000 en mayo.
Desde que comenzó la recesión, en diciembre de 2007, la mayor economía del mundo ha perdido unos seis millones de empleos, lo cual ha exacerbado la peor crisis económica en el país desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Los desempleados totales suman 14.5 millones, según el informe del Gobierno. “Empezamos a ver señales de que la recuperación se consolida a medida que el plan integral del presidente Barack Obama llega a más y más personas”, dijo la secretaria de Trabajo, Hilda Solís.
“Este informe muestra que los programas del Plan de Recuperación empiezan a moderar la pérdida de empleos, y que los recortes de impuestos ayudan a estabilizar el empleo en los sectores de comercio minorista y servicios”, añadió.
También el vicepresidente del país, Joseph Biden, reconoció que la alta tasa de desempleo refleja la dureza de los tiempos que vive Estados Unidos, si bien sostuvo que las últimas cifras indican que hay “signos de esperanza”.
MILES SE CANSAN DE BUSCAR TRABAJO
“Seguimos preocupados por el alto nivel de desempleo”, añadió Solís, “especialmente para quienes han estado sin trabajo por un período prolongado”.
El panorama real de la desocupación en Estados Unidos es un poco más grave que lo descrito por las cifras del Departamento de Trabajo.
Éstas no incluyen a unos 700,000 desempleados, tan desalentados por la situación que, según la oficina del censo, han abandonado la búsqueda de trabajo después de cuatro semanas.
Tampoco incluyen a aproximadamente 1.4 millones de personas que, de acuerdo con la misma fuente, han trabajado en el último año pero desistieron en su intento de colocarse en el último mes debido a impedimentos como la necesidad de cuidar a sus niños, la mala salud o la falta de transporte.
Hay otros dos millones de personas que han tomado empleo a tiempo parcial sólo porque no tienen otra opción, conforme a datos de la Reserva Federal.
Si se suma este contingente de trabajadores, la tasa de desempleo se aproxima al 15.8 por ciento, y la cifra de personas en Estados Unidos desocupadas, subempleadas o que han abandonado la búsqueda de trabajo llega a casi 25 millones.
HISPANOS AFECTADOS
El desempleo entre hispanos en Estados Unidos alcanzó en mayo su nivel más alto en una década, 12.7 por ciento, resaltó ayer la principal organización que defiende a esa minoría, La Raza.
“Para que la economía vuelva a crecer y asegurar el crecimiento sostenible, necesitamos enfocarnos en crear buenos empleos con salarios sólidos”, dijo por su parte David Madland, director de un proyecto para empleados de la organización Centro para el Progreso Estadounidense.