La contaminación llega a la laguna de Tiscapa en silencio y de la peor manera, a través de las aguas servidas de la capital.
Esa agua espumosa, de mal olor y de color verdosa oscura, mata a Tiscapa lentamente y llega a la laguna en interminables corrientes que son transportadas a través de los dos cauces que desembocan en las aguas del sitio ya declarado patrimonio histórico.
El cauce que cruza el barrio Jorge Dimitrov ha sido el más mencionado por las autoridades municipales porque es a través de esta escorrentía que lleva la mayor parte de la basura que se encuentra regada en las aguas de Tiscapa.
“Queremos poner a cinco personas, más un supervisor, para que vigilen que nadie tire basura en el cauce y así se proteja a la laguna de Tiscapa”, dijo el director de Patrimonio Histórico Municipal, Clemente Guido.
Sin embargo, la contaminación a Tiscapa no se detiene ahí.
El cauce Jocote Dulce es quizá el peor factor contaminante de la laguna, porque a sus orillas no sólo hay basureros, sino también manjoles.
El cauce mencionado baja de las zonas altas de Managua, cruza el sector oeste del Ministerio de la Familia y pasa por la Villa Tiscapa o Colonia de los Militares. Sólo en este último punto hay tres manjoles a la orilla del cauce mencionado, según se confirmó en un recorrido realizado por un equipo de LA PRENSA, en el que también participó el ex director de Patrimonio Histórico, Roberto Sánchez.
Los manjoles con facilidad se rebalsan y las aguas servidas recorren el cauce que llega directamente a la laguna, sin ningún impedimento.
“Esto no puede seguir pasando. Se debe corregir el desborde de los manjoles. Eso es lo que más daño le causa a la laguna de Tiscapa, y con una mejor organización entre la municipalidad y Enacal se podría corregir el problema”, recomendó Sánchez, quien estuvo por varios años al frente del proceso de cuido y descontaminación de Tiscapa.
¿Y LA MICROPRESA?
La basura que recorre el cauce que baja de Jocote Dulce tendría que ser “retenida” por la micropresa Los Gauchos. Sin embargo, el mal trabajo de desarenillado que la comuna ejecutó mantiene a la micropresa llena de sedimento y para peor escenario, las orillas del sitio están siendo utilizados como basurero.
Adicionalmente, para colmo de males, la pila de sedimentación que debería retener el sedimento que llega a Los Gauchos colapsó.
La pila está ubicada al este de la micropresa y, además de la basura, a sus alrededores y dentro de la construcción el agua espumosa contaminante sigue llegando.
REJILLA TAMPOCO FUNCIONA
La enumeración de los males de Tiscapa no se acaba ahí, porque la rejilla que desviaría las aguas servidas en el barrio Jorge Dimitrov tampoco funciona.
“La rejilla fue construida para evitar que las aguas servidas de dos cauces que se unen en el barrio Jorge Dimitrov llegaran directamente a Tiscapa. Pero no hubo una limpieza adecuada en la zona y la rejilla está tan llena de basura que no está cumpliendo con su papel”, explicó Sánchez, quien dijo haberse reunido en dos ocasiones con la vicealcaldesa Daysi Torres y con el director de Urbanismo y Medio Ambiente, Arlong Salgado, para ofrecerles su apoyo en la gestión de la laguna.
La propuesta de Sánchez, también historiador y periodista, no tuvo ningún eco en las autoridades municipales, según él mismo dijo.
A la fecha, el actual director de Patrimonio Histórico, Clemente Guido, está esperando el “ok” de los concejales municipales para reiniciar con el proceso de descontaminación en la laguna de Tiscapa.
El proceso, que consiste en verter microorganismos que se comen a los microbios contaminantes, requiere de un millón 350 mil córdobas que no fueron presupuestados para este año.
Guido también está solicitando recursos municipales para contratar a seis operarios que se encargarían de cuidar que la población arroje basura en el cauce que cruza el sector del barrio Jorge Dimitrov.
En relación con las aguas servidas que llegan a Tiscapa, la pila de sedimentación colapsada y la rejilla llena de basura, la comuna aún no ha presentado ningún plan a corto plazo para remediar la situación.