La obligatoriedad del vaso de leche para los niños en edad preescolar y primaria, matriculados en las escuelas públicas y subvencionadas del país, fue establecida ayer en la Ley de Fomento al sector lácteo y del vaso de leche escolar, que la Asamblea Nacional aprobó con 78 votos a favor.
El objetivo de la ley es fomentar la producción de leche de vaca y sus derivados a nivel nacional, para su industrialización, comercialización y consumo, por lo que el programa del vaso de leche se cumplirá “de preferencia” con leche ordeñada aquí, según el Artículo 18 de la ley, que entrará en vigencia a partir de su publicación.
La ley también ordena la integración de un Consejo Nacional de Leche, que se abreviará Conleche, y estará a cargo del fomento del consumo de leche.
El Consejo funcionará con el aporte del 0.5 por ciento sobre el precio de la leche cruda, que pagarán los productores, plantas procesadoras y encargados de la industria láctea, según su producción diaria o mensual.
Este punto fue motivo de un agitado debate entre los diputados Carlos Gadea y Freddy Torres, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), cuando el primero promovía una moción para excluir del aporte a los productores y el segundo la rechazaba. Finalmente, 47 diputados rechazaron la moción y sólo 24 la apoyaron.
El diputado sandinista y presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, Wálmaro Gutiérrez, justificó la importancia de la ley en que el país posee los mayores niveles de producción de leche, pero los menores de consumo.
Según los datos más recientes de Aproleche, de El Salvador, que son del 2005, en Costa Rica el promedio de consumo de leche es de 200 litros por habitante, en Nicaragua éste es de 36 litros por persona, el promedio más bajo de la región.
Según Gutiérrez, este año el Gobierno presupuestó unos 300 millones de córdobas (para el Programa Merienda Escolar), para garantizar el vaso de leche a 1.3 millones de niños. Pero admitió que ese monto es insuficiente, por lo que con la institucionalización del programa, que antes dependía de la voluntad presidencial, esperan lograr mayores aportes de la cooperación internacional, que históricamente ha alimentado ese programa.