No es precisamente una profeta en su tierra. Mientras allá en Noruega, Europa, recibió el disco de oro por 25 mil copias vendidas de uno de sus discos; aquí en su natal Nicaragua, una buena venta sería en números apenas tres mil copias.
Para Katia Cardenal fue una especie de milagro ese éxito en un país extranjero, del primer mundo y a miles de kilómetros de distancia del suyo. Sin embargo hoy está aquí de nuevo, y aunque las ganancias no son las mismas, no ha dejado de hacer lo que más le gusta. Mañana presenta un álbum más. Cardenal, de 45 años, habla sobre las dificultades de grabar un disco con el asunto de la piratería en contra, pero también opina sobre el reggaetón y de la nueva ola de músicos nicaragüenses.
En Noruega has vendido 80 mil discos, mientras que aquí la cantidad está lejos de ser la misma, ¿cómo te sentís al ver esa gran diferencia?
Es bien triste. Yo creo que la gente tiene 200 córdobas para comprar el disco, aunque no todo el mundo, pero no se da cuenta que existe. Por más que hagamos entrevistas y conciertos, en la radio no se programa la música nicaragüense. A veces me frustra que habiendo tantos discos buenos las radios no los ponen... ¿cómo la gente va a comprarlos si no sabe que existen? No es como el disco de Juanes que lo oís cada dos horas, como si les mandaran reales de afuera a los programadores... es una lucha en la que estamos enteros.
Entonces en sumas y restas vos deberías hacer carrera en Noruega...
Fijate que me ha ido muy bien allá, pero por situaciones familiares salí y lógicamente mi carrera se adormeció. Y a pesar de no tener representante allá, a mí me siguen invitando una o dos veces al año. Pero ya regresar, después de cinco años de ausencia, es muy difícil. Para mí fue como un milagro, porque soy la única artista extranjera que, viviendo allá y cantando en español, ha tenido el lugar que yo llegué a ocupar en Noruega. A veces me parece mentira que me pasó algo así en un país del primer mundo y a veces me frustro mucho aquí porque Nicaragua no se da cuenta de los valores que tiene.
Pero los discos ya no se venden igual a causa de la piratería o porque la gente baja una sola canción de internet también...
La Antología del Dúo Guardabarranco, adonde vaya está pirateada. Siempre que salgo me compro un disco en León, en los quesillos, en la gasolinera de Somoto, en el Huembes... y yo digo ¡qué descaro!, claro, la gente que no tiene recursos prefiere pagar 30 córdobas en vez de 300. Yo no recibo ingresos de los discos que se venden porque son pirateados, los está recibiendo otra persona y eso es totalmente injusto. Es un robo descarado pues, el que está detrás, ése que copia los discos debería pagar un porcentaje por el derecho a reproducirlos.
¿Cuáles son los cantantes favoritos de Katia de esta ola joven de músicos nicas?
Me gusta mucho la Clara Grün, Perrozompopo, me encanta la Elsa Basil, Junior Escobar... los Malos Hábitos tienen buenas canciones también. He oído un montón de bandas buenísimas como Milly Majuc, Contrapeso, Primate...
¿Qué piensa Katia Cardenal del reggaeton?
Tiene un ritmo sabrosón, de repente me encuentro moviendo el pie, pero es un poco cansón para mi gusto. Lo que no me gusta es que la mayoría de los textos sólo hablan de las protuberancias de las mujeres... no voy a comprar un disco de reggaeton, para qué...
A mí me gusta Carlos Vives o Fonseca, me encanta Juan Luis Guerra, no es aquello trillado ni aquella cosa tan comercial como la Paulina Rubio o Arjona. Puedo oír a Coldplay o Maroon 5, me gusta conocer de todo. Además que tengo hijos adolescentes que me mantienen al día, ya hasta me gusta la Hannah Montana... una o dos de sus canciones están bonitas, las otras muy comerciales. Pero no soy una persona cuadrada. Soy bien abierta en cuanto a gustos musicales.