El diputado liberal ante el Parlamento Centroamericano, Eliseo Núñez Morales, dijo hoy que el presidente Daniel Ortega es un “sátrapa” al que “hay botar a como de lugar”.
Núñez quien pertenece a las filas del Movimiento Vamos con Eduardo (MVE), hizo estas declaraciones en el aeropuerto internacional de Managua, poco antes de partir hacia Honduras, donde sostendría un encuentro con las autoridades del nuevo gobierno de Roberto Micheletti.
El parlamentario dijo ante periodistas de medios de comunicación oficialistas que se encontraban en áreas restringidas de la terminal aérea, que lo ocurrido en Honduras “no es un golpe de Estado” y que quienes gobiernan ese país “no son golpistas”.
“Nosotros lo que sabemos es que aquí hay un sátrapa de presidente y que hay que botarlo a como de lugar”, respondió Núñez al ser cuestionado por uno de los periodistas sobre el reconocimiento implícito que estaría haciendo al gobierno de Micheletti con su visita a Honduras.
Cuando el periodista le preguntó si viajaba a Honduras para entrenarse en cómo dar un golpe de Estado, el diputado liberal reiteró: “Hay que botar a Daniel Ortega a como de lugar. Lo que me gustaría es que Daniel Ortega desapareciera”.
MONTEALEGRE MÁS CAUTO
Junto a Núñez Morales viajaba el líder opositor Eduardo Montealegre, quien pidió en varias ocasiones a oficiales que resguardan de Migración presentes en la sala de pasajeros, que le pidieran credenciales a los periodistas ya que se encontraban en un área restringida del aeropuerto Augusto C. Sandino. En todo momento, Montealegre se negó a responder a los periodistas que insistían en preguntarle si apoyaba a gobiernos a golpistas.
A quien si le respondió fue a la agencia de noticias AFP, a quien explicó los motivos de su viaje.
“Nos vamos a reunir con (autoridades) del gobierno de facto”, dijo Montealegre a la AFP, antes de partir del Aeropuerto Internacional de Managua, acompañado de una comitiva de diputados de la opositora Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), tercera fuerza del Congreso.
Explicó que durante su visita intentará persuadir a los golpistas sobre la necesidad de resolver cuanto antes la crisis hondureña, debido al impacto negativo que ha tenido en la economía centroamericana.
Según Montealegre, la militarización de la frontera hondureña y la presencia de partidarios del depuesto presidente Zelaya del lado nicaragüense, ha obstaculizado el tráfico comercial por el paso Las Manos, provocando pérdidas de hasta "seis millones de dólares diarios" a los empresarios.