La juez Primero de Distrito Penal de Granada, María Fabiola Betancourt Benavente, asombró a los conocedores de las leyes del país cuando levantó la rebeldía contra la religiosa Flor de María Vílchez Cuarezma, durante una audiencia que no estaba programada y a la que tampoco notificó a la víctima Alicia Carolina Navarrete Carrillo.
La judicial realizó la audiencia el viernes a la 1:30 de la tarde, aunque el juzgado cierra sus puertas a la 1:00.
La fiscal auxiliar Mireya Castillo, quien representa a la víctima por el Estado, confirmó vía teléfono que se hizo la audiencia, pero no se logró conocer si el auto de la audiencia había sido notificado.
La abogada de la víctima, Aracely Largaespada, aclaró que se puede hacer audiencia con el juzgado cerrado únicamente cuando hay reo detenido o cuando fueron programadas.
ORDEN DE CAPTURA
La juez que había girado orden de captura contra la monja el martes 14 de julio sentó un precedente a criterio de algunos ciudadanos, tomando en cuenta el descrédito que tiene la justicia en el país.
Betancourt Benavente levantó la medida y citó para Audiencia Inicial con carácter de preliminar para el día 3 de agosto en horas de la mañana.
Cabe recordar que el 13 de julio estaban notificadas las partes para asistir a audiencia y la hermana religiosa no se presentó ni mandó excusa, según explicó la fiscal Castillo en su momento.
DOS CAUSAS
La religiosa es acusada de lesiones imprudentes por la vía penal y por daños materiales en la vía civil.
El abogado Róger Isaac Domínguez, quien lleva el caso civil por los daños materiales, dijo que el juez Primero de Distrito Civil, Vicente Santamaría, no dio lugar a la demanda y a criterio del abogado no fundamentó su decisión. “He introducido los escritos correspondientes, pero hasta la fecha el juez no ha dado respuesta”, dijo.
Por la vía civil la víctima solicita al dueño del vehículo de la religiosa, en este caso a Cáritas Misioneras de Cristo Rey de Managua, que se le pague los daños a su vehículo sobre la base del artículo 78 de la Ley de Seguros.
“El problema es que la monjita no andaba seguro, ni licencia ni circulación y fue hasta el día siguiente al accidente que buscaron asegurar el vehículo”, citó el abogado.
“En el Código Procesal Penal (CPP) no hay un procedimiento claro sobre qué artículo (aplicar)... para levantar una rebeldía. En este caso no sé cómo podemos estar seguros que la religiosa se va a presentar a la otra audiencia”, refirió la abogada acusadora Aracely Largaespada Ortiz.
La abogada dio crédito del prestigio que la judicial Betancourt se ha ganado durante su carrera judicial en Granada, pero se pregunta por qué razón no se convocó a la víctima, que es la parte interesada, como lo manda el CPP en el artículo 9.
DEFENSA ALEGA OTRA DIRECCIÓN
Ayer, Largaespada dijo que el defensor de la religiosa, César Picado, se presentó el pasado 14 de julio al Juzgado para alegar que la notificación fue dejada en una dirección equivocada. Alegó que la dejaron en el despacho del doctor Ernesto Zambrana y no en la dirección del abogado Israel Cortés, donde él trabaja.
Según algunas versiones de todo crédito, el abogado César Picado es sobrino de una religiosa de esta misma congregación.