“Tenía mucho miedo”, confiesa Pablo de Jesús Aráuz Mairena cuando se le pregunta qué sentía aquel 16 de julio de 1979, cuando la fotógrafa estadounidense Susan Meiselas lo inmortalizó en una foto en la que aparece lanzando una bomba molotov contra uno de los últimos cuarteles de la Guardia Nacional, en Estelí. La foto se convirtió en el emblema de la insurrección contra la dictadura del último Somoza.
La revista Domingo, de LA PRENSA, localizó a Aráuz —a quien se le conoce más por su nombre de guerra, “Bareta”—y cuenta la historia de la foto más emblemática de la insurrección. A 30 años de aquella gesta que cambió la historia del país, Domingo presenta a sus lectores una edición especial que incluye una crónica de la periodista mexicana Alma Guillermoprieto sobre “el hombre molotov”, conversamos con el protagonista y entrevistamos a Susan Meiselas, la fotógrafa que captó la famosa imagen.
“Alguien se me acercó con una botella y me dijo que la encendiera, aunque yo al inicio tenía mucho miedo, pues no sabía usarla. Agarré valor y la tiré hacia donde estaba el tanque militar, ahí es donde aparece la periodista norteamericana, Susan Meiselas, y hace la foto en ese momento”, dijo “Bareta”.
En aquel entonces “Bareta” formaba parte de aquel grupo de muchachos que soñaban con destronar a la dinastía somocista. Una gesta que para muchos no sería nada fácil, por no decir imposible. Susan Meiselas reconoce que entonces los corresponsales de guerra que llegaron al país, no creían posible la caída de Somoza.
Pero aquel 16 de julio de 1979, “Bareta” se llenó de valor y lanzó la bomba. Días después, cayó la dictadura.