El Ejército de Nicaragua condicionó en dos ocasiones la entrega del Hotel Cosigüina y los dueños anteriores jamás lograron un acuerdo. Después de 30 años que el inmueble estuvo en poder de las Fuerzas Armadas, el complejo pasa a manos del Instituto de Previsión Social Militar (IPSM) que ha decidido rehabilitarlo en procura de establecer un centro comercial.
En una reunión informal con el entonces general Joaquín Cuadra Lacayo, jefe del Ejército de Nicaragua, en el Hotel Los Volcanes, parte de los miembros de la junta directiva que era la legítima dueña del local, pidió la devolución del Hotel Cosigüina.
En esa época los militares habían entregado a una asociación de chinandeganos el Country Club, ubicado a orillas de la vía Chinandega-Corinto, zona militarizada en los años ochenta.
“El general prometió devolverlo pero meses después la respuesta fue que los accionistas entregaran tres millones de dólares para desocuparlo”, recuerda el abogado Carlos Denis Meléndez, actual concejal liberal, quien asegura que participó sin querer en el encuentro.
Meléndez refiere que entre los socios presentes en esa ocasión reunidos con el general Cuadra, estuvieron el señor Henry Dubón Cabrera, Salvador Velásquez Rivas y Miguel Cuadra.
El doctor Rodolfo Estrada recuerda que con el triunfo de la señora Violeta Barrios de Chamorro, la sociedad reclamó el local, pero la respuesta de la fuerza castrense fue que les consiguieran un local acondicionado para ubicar las oficinas del Segundo Comando Militar.
Según Estrada, después de muchos años sin encontrar ninguna respuesta, los socios perdieron el interés; algunos han fallecido, lo que al parecer fue aprovechado por el IPSM para apoderarse del local.
LLEGÓ EL DICTADOR
La sociedad se conformó en los años setenta para invertir en un hotel de cinco estrellas con el nombre del Volcán Cosigüina, el famoso mirador de tres países, que luce majestuoso frente al Golfo de Fonseca.
A la inauguración a mediados del año 1975 asistió el dictador Anastasio Somoza Debayle y luego hubo entrada libre a la ciudadanía.
“La sociedad que construyó el hotel era patrocinada por Indesa, con su presidente Jaime Morales Carazo. Ésta era subsidiaria del Banco Nicaragüense, donde estaba Eduardo Montealegre Callejas. El abogado de Indesa era el doctor Arnoldo Alemán”, recuerda el doctor Estrada.
La junta directiva presidida por Eduardo Deshon Montealegre (q.e.p.d.) contrató a Juan Noguera, un mexicano alma y nervio en la dirección del Hotel Cosigüina, a donde asistían decenas de ciudadanos de distintas partes del país a divertirse en las parrilladas, tertulias dominicales y en la piscina.
“El mejicano hasta contrajo nupcias con la chinandegana Violeta Callejas y es dueño en Managua del restaurante Casa Noguera”, revela Estrada.