El municipio de Prinzapolka fue declarado en estado de alerta sanitaria este jueves, debido al brote de enfermedades relacionadas con el agua contaminada, informó la Defensa Civil.
El Ministerio de Salud (Minsa) no informó sobre esta situación ayer mismo, pero la declaratoria fue confirmada por la Defensa Civil, a raíz de las enfermedades causadas por las inundaciones del río Prinzapolka.
La declaratoria fue motivada porque proliferaron los casos de diarrea, malaria y dengue en el municipio.
Esto se da en medio de unas condiciones ambientales que no permiten una atención adecuada de parte de las autoridades de la salud, ya que el nivel del río no termina de ajustarse nuevamente a su cauce, y las condiciones del tiempo indican que podría seguir lloviendo.
Las enfermedades proliferaron porque al desbordarse el río Prinzapolka el agua limpia se mezcló con el desperdicio de las letrinas, y después de varios días bajo lluvia es más difícil conseguir agua sin contaminar.
Según la última Evaluación de Daños, Amenazas y Necesidades (EDAN), en Prinzapolka se rebalsaron 65 letrinas y 41 pozos.
De esta manera, los pobladores de Prinzapolka que fueron afectados por las lluvias perdieron sus fuentes de agua para consumir y los lugares donde normalmente satisfacen sus necesidades fisiológicas.
El número de familias afectadas se mantuvo ayer en 4,474, compuestas por un total de 19,876 personas.
Las lluvias también provocaron la muerte de una niña en la barra de Walpasiksa, en la costa del Mar Caribe, y de una mujer que no pudo ser atendida en un parto debido al aguacero.
La Defensa Civil informó que el río Prinzapolka llegó a desbordarse hasta 200 metros en cada ribera, justo donde habita una parte importante de la población.
Los aguaceros fueron ocasionados por el paso de la onda tropical número 12, el fin de semana pasado.
Aunque la mayoría de estos fenómenos representan una bendición para Nicaragua ya que favorecen a la agricultura, el 90 por ciento de los desastres en el país están relacionados con los eventos climáticos, según registros del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Las inundaciones en Prinzapolka y Alamikamba son prueba de esto, ya que según el EDAN, se perdieron 2,549 manzanas de maíz, 2,114 de arroz, 1,730 de yuca, y 1,028 de musáceas.
Es probable que las pérdidas agrícolas de esta pequeña zona de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) sean insignificantes para la economía nacional, pero representan un desastre para sus habitantes.
El hambre ya está rondando en los sitios afectados.
El teniente coronel Oscar Hernández, de la Defensa Civil, informó que ayer se comenzó a distribuir ayuda alimentaria para 6,500 personas, en raciones suficientes para ocho días.
A pesar de que las lluvias continuaron en los últimos días en el Triángulo Minero, compuesto por Siuna, Bonanza y Rosita, el río Prinzapolka mantuvo su nivel dentro del cauce, por lo que no se reportaron mayores daños. El Comité Municipal de Atención de Desastres (Comupred) sigue activado.