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Managua, 25/11/2009 6:53 PM
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(FOTOS LA PRENSA/AFP)
La Luna podría estar en Arizona
Cuatro décadas más tarde hay quienes creen que el hombre caminó por Arizona. La idea de que todo fue una estafa resurgió en 2001 cuando la cadena Fox emitió el programa “Teoría de Conspiración: ¿Llegamos a la Luna?”
Karin Zeitvogel y Jean-Louis Santini
CABO CAÑAVERAL/EE.UU./AFP
revista@laprensa.com.ni
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¿QUÉ DICE QUE DIJO?

Al poner un pie sobre la Luna en directo delante de centenas de millones de telespectadores boquiabiertos, Neil Armstrong se convirtió el 20 de julio de 1969 en el primer ser humano que pisó suelo extraterrestre.
Este hombre modesto, hoy de 78 años, se hizo héroe planetario instantáneamente, un icono de la odisea del espacio.
Sus primeras palabras en lo sucesivo inmortales —“Es un pequeño paso para el hombre, un salto gigante para la humanidad”— figuran en los libros de historia. Desde entonces ha hablado poco en público, evitando micrófonos y cámaras, y vive desde hace 30 años con su segunda esposa en una alejada granja de Ohio (norte).
Su legendaria frase fue objeto de debate por mucho tiempo. El registro de audio de la época, de poca calidad, da a entender que omitió un artículo antes de la palabra hombre (“a” man, en inglés). Armstrong afirmó siempre haber pronunciado una frase bien construida. Y, en 2006, un experto en informática australiano le dio la razón al recuperar la palabra que faltaba gracias a un sofisticado software. En calidad de comandante de la misión Apollo 11, fue él quien informó al centro de control de Houston (Texas, sur) del alunizaje del módulo lunar (LEM) pilotado por Buzz Aldrin: “Houston, aquí la base de Tranquilidad. El águila aterrizó”.
Luego dio el gran salto sobre la superficie lunar, seguido una veintena de minutos más tarde por Aldrin. Ambos pioneros exploraron los alrededores durante dos horas y media. Recolectaron 21 kilos de rocas, hicieron fotos y plantaron una bandera estadounidense.
El viaje a la Luna fue la última aventura espacial de Armstrong. Una aventura que lo marcó para siempre.

Cuarenta años después de que Neil Armstrong caminara en la Luna, todavía hay quienes insisten en que su “salto gigante para la humanidad” tuvo lugar en un estudio de filmación en la cálida Arizona y no en la superficie lunar.

Quienes adhieren a esta postura de negación o de conspiración insisten en que la Nasa llegó a límites extraordinarios de gasto para montar un alunizaje en un estudio, porque quería distraer a un público cansado del fracaso en la guerra de Vietnam, o porque sentía que debía vencer a la Unión Soviética en la carrera espacial y temía no poseer la tecnología.

O quizá fue simplemente porque era más barato y menos riesgoso hacerlo en un estudio que volar a la Luna.

Así alientan teorías —como la que indica que los astronautas se hubieran freído en la radiación de los cinturones Van Allen camino a la Luna— para respaldar sus afirmaciones de que todo se trata de una mentira.

La mayor parte de quienes rechazan la gesta se convencieron a partir de las fotos de Armstrong y Buzz Aldrin en la Luna —o en un estudio de filmación, como insisten—, dijo el astrónomo Phil Plait en un programa de radio llamado “¿Estamos solos?” del instituto SETI.

SE COMIERON LAS ESTRELLAS

Lo primero que notan es el cielo sin estrellas, explicó Plait en el programa conducido por Seth Shostak, astrónomo de SETI, una entidad sin fines de lucro basada en California cuyo objetivo es tratar de explicar el origen y la naturaleza de la vida en el Universo.

“No hay atmósfera en la Luna, por lo que uno esperaría que las estrellas fueran más brillantes”, dijo Plait.

Pero incluso las fotos del cielo nocturno en la Tierra no mostrarán estrellas a menos que sean expuestas por varios segundos —algo que no se pudo hacer en la Luna porque las imágenes de Armstrong y Aldrin se dieron cuando el Sol estaba alto—, agregó.

Con la velocidad de diafragma utilizada en esas imágenes “simplemente no se ven las estrellas, ya sea en la Tierra o en la Luna”, concluyó.

LA BANDERA SE MOVÍA

Los negacionistas también señalan que la bandera estadounidense mostrada en las imágenes de vídeo de la llegada a la Luna se agita, cuando no hay aire en la Luna.

La idea de que todo fue una estafa resurgió en 2001 cuando la cadena Fox emitió el programa Teoría de Conspiración: ¿Llegamos a la Luna?.

Shostak estimó por su parte que es probable que los negacionistas nunca desaparezcan del todo. “Regresaremos a la Luna y hallaremos todo el material abandonado y tomaremos fotos”, señaló. “Y quienes gustan pensar que el Gobierno de Estados Unidos no tiene nada mejor que hacer que montar un falso alunizaje dirán: ‘También simularon eso’”.

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