Dos mujeres son las víctimas, y cultivos bajo agua
La onda tropical número 12 dejó dos personas muertas, 19,876 personas afectadas y a 350 evacuadas en 35 comunidades de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), debido a que sus lluvias intensas hicieron que el río Prinzapolka se desbordara, informó la Defensa Civil.
Una niña fue la primera víctima mortal de los aguaceros, el viernes 10 de julio. La subida de la marea en la Costa Caribe la arrastró en la barra de Walpasiksa, hasta quitarle la vida.
El martes 14 de julio se conoció de la muerte de Vilma Ortega Hernández, en la comunidad Silibila. Ortega murió durante un parto. No pudo ser atendida debido a las inundaciones que causaron las lluvias.
Entre las pérdidas materiales están dos casas y cuatro escuelas dañadas, además de 65 letrinas y 41 pozos colapsados, según datos preliminares otorgados por el teniente coronel Oscar Hernández, de la Defensa Civil.
Sin embargo, los daños más impactantes se dieron en los cultivos. Se perdieron 2,549 manzanas de maíz, 2,114 de arroz, 1,730 de yuca y 1,028 de musáceas.
Además, en Isnawá 20 cerdos resultaron ahogados, lo que podría impactar en la seguridad alimentaria de la comunidad.
Un informe preliminar del Comité Municipal para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Comupred), facilitado por la alcaldesa de Prinzapolka, Lidia Colleman, indica que las clases están suspendidas, no sólo por las inundaciones, sino también por daños en las pizarras, pupitres y materiales auxiliares de educación.
Lo más peligroso es que ahora hay un brote de enfermedades en todas las comunidades, destacándose entre ellas diarrea y gripe, asociadas a fiebres altas.
El Ministerio de Salud (Minsa) informó que envió un equipo de un médico y dos enfermeras para evaluar los daños y brindar ayuda a los afectados.
El Minsa también comunicó que en Alamikamba se establecieron tres albergues temporales para atender a la población, ya que el 40 por ciento del municipio está bajo agua.
Hernández confirmó que el río Prinzapolka se desbordó hasta 200 metros cada lado en algunos lugares.
El gobierno regional de la RAAN ha enviado suministro de combustible y granos básicos para atender a la población afectada. Los damnificados están recibiendo paquetes alimenticios, aunque permanecen en casas de familiares y amigos.