La señora Lorena Isabel Rodríguez Olivas, madre del joven Lenner Ulises Olivas, miembro de la Juventud Sandinista de Yalí y muerto el 1 de noviembre del 2008 a manos del coordinador de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) de Las Colinas, Julio César Altamirano, calificó a la justicia en Jinotega de “sorda, ciega y muda”, porque habiendo sido encontrado culpable por un tribunal de jurados el primero de junio del presente año y sentenciado por el juez de Distrito Penal en Jinotega, Róger Morales O’Connors, el hechor anda libre.
La señora Rodríguez Olivas presentó el acta en la que el tribunal de jurados encontró culpable a Altamirano. “Este señor Altamirano fue encontrado culpable por la justicia y además sentenciado, pero como tiene dinero y está acostumbrado a hacer y deshacer, por el simple hecho de haber encontrado en su finca a mi hijo trayendo un palo de leña, lo ofendió, me tiró al suelo a mí y le pegó un balazo a mi hijo, matándolo”, relató doña Lorena Rodríguez Olivas.
También criticó el hecho de que el juez de Distrito Penal, Róger Morales, nunca llamó a las partes para darles a conocer la sentencia, “lo que me sonó feo”. Además aprovechó el defensor de Altamirano, Bécquer Moreno, quien junto con la juez ejecutora de la causa, Mirna Natalia Villagra Kauffmann, sacaron al detenido por vencimiento de término.
La señora Rodríguez Olivas, dijo que “si este señor (Altamirano) está condenado, es sorprendente que le extiendan una orden de libertad y lo excarcelen, cuando se suponía que lo que le leerían era la sentencia condenatoria”.
La denunciante dijo que el juez tipificó el delito como homicidio y apenas lo condenó a 5 años de cárcel y para remate, no se presenta el hechor, ni su abogado, ni Elí Blandón, su fiador. Al preguntársele al juez Morales O’Connors cuándo daría la orden de captura para el hechor, salió rápido sin responder, según dijo la señora Rodríguez Olivas.
“Yo lo que quiero es que se haga justicia en este caso”, dijo lamentando haberle enviado carta al presidente Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, quienes no han respondido a su queja contra esta injusticia y falta de aplicación de las leyes. “¿Será porque los pobres no tenemos plata para tirarle a los jueces?”, estimó la denunciante.