El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, de visita en Guatemala, llamó ayer al pueblo hondureño a la insurrección para forzar la salida del poder de los golpistas, y aseguró que pronto regresará a su país para retomar la Presidencia.
“La insurrección es un derecho del pueblo que está consignado en el artículo 3 de la Constitución de Honduras, y los hondureños deben hacer valer sus derechos constitucionales”, precisó Zelaya.
El mandatario formuló el llamado durante una rueda de prensa en la Casa Presidencial, luego de entrevistarse en privado con el mandatario guatemalteco, Álvaro Colom, quien le reiteró su respaldo y reconocimiento como Presidente constitucional de Honduras.
“Yo no me he rendido ni me voy a rendir. Voy a regresar al país en el menor tiempo posible. No quiero avisar la hora ni el día, para no alertar a las fuerzas opositoras, que sabemos que son criminales. Vamos a regresar al país. Estamos planificando nuestro retorno”, aseguró.
Zelaya pidió a los hondureños “que no dejen las calles, que es —dijo— el único espacio que no nos han quitado”.
“El derecho a la insurrección es un derecho constitucional. Nadie comete un delito en un gobierno de facto, por protestar pacíficamente en diferentes campos de la sociedad”, señaló.
Agregó que “la huelga, las manifestaciones, las tomas, la desobediencia civil son un proceso necesario cuando se violenta el orden democrático en un país”.
“No hay que dejar la lucha, hay que mantenerla hasta que los golpistas salgan del régimen de facto que han establecido en nuestro país”, dijo.
El depuesto gobernante hondureño llegó ayer a Guatemala, único país de Centroamérica que no había visitado luego de haber sido capturado y sacado por la fuerza de su país por las Fuerzas Armadas, el pasado 28 de junio.
SEGUIDORES CELEBRAN ULTIMÁTUM
El ultimátum lanzado la noche del lunes por Zelaya en Managua fue elogiado por sus simpatizantes en una nueva manifestación en Tegucigalpa, en la que volvió a participar la primera dama, Xiomara Castro.
Por su parte, Vilma Morales, ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia y miembro de la delegación de Micheletti que participa en el proceso de mediación en Costa Rica, declaró a Acan-Efe que poner un ultimátum “no es muy afortunado” de parte de Zelaya.
“Eso no contribuye a que fluya con mayor tranquilidad un proceso de diálogo que debe darse con mucha dosis de tolerancia y prudencia”, subrayó Morales, quien además comentó que “sería lamentable” que la crisis que vive el país “no tuviera una buena salida”.
Mientras tanto, la esposa de Zelaya acusó a algunos miembros del gobernante Partido Liberal, del opositor Partido Nacional y a los militares de ser los responsables del golpe de Estado contra su marido, el 28 de junio pasado, cuando fue sustituido por Micheletti por decisión del Parlamento.
“Lamentablemente en esto hay liberales que se han prestado a este juego, que han servido de títeres para que se pudieran hacer las cosas que se están haciendo”, expresó la primera dama.
PÉRDIDA DE TIEMPO
El dirigente popular Carlos Reyes, quien también busca la Presidencia de Honduras por un movimiento independiente, en las elecciones generales del 29 de noviembre próximo, dijo a periodistas que las reuniones en Costa Rica con la participación de Arias “son una distracción” y “una pérdida de tiempo”.
En opinión de Reyes, quien exige la restitución de Zelaya en el poder, “deberían dar por clausurada esa mal llamada mediación” de Arias con las comisiones designadas por Micheletti y el Presidente depuesto para buscar una solución a la crisis.
Para el candidato a la Presidencia por el Partido Nacional, Porfirio Lobo, “cualquier salida forzada” a la situación que vive Honduras “va a desencadenar en la pérdida de más vidas humanas y eso no puede ser”.
Lobo indicó que los hondureños tienen la capacidad de resolver sus problemas con ayudas internacionales, “pero que motiven la paz, que motiven la concordia, como lo está haciendo el presidente Arias”.
“El diálogo todo lo hace posible, hay que tener muchísima prudencia”, acotó Lobo.
Arias anunció ayer que ha convocado para el próximo sábado a las delegaciones del mandatario depuesto y el designado por el Parlamento de Honduras para continuar en la búsqueda de una solución pacífica a la crisis.