publicidad
Noticias | Servicios | Suplementos | Especiales | Magazine | Nicas en el Exterior | Publicidad | Contáctenos
Managua, 27/05/2012 -1:58 PM
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Cartas al Director

Derechos

“Todos los hombres tienen iguales derechos a la libertad, a su prosperidad y a la protección de las leyes”.

Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.

Bandera Nacional

Dentro de los símbolos nacionales tenemos la Bandera con sus colores, y el Escudo nacional. Los símbolos representan asuntos difíciles de entender, pero creo que los colores azul y blanco representados en el pabellón son los océanos que nos rodean. Los símbolos de la patria constituyen la encarnación viva de los principios de dignidad nacional, honor, paz y libertad, que caracterizan a nuestro pueblo trabajador.

Es un deber irrenunciable de todo ciudadano nicaragüense conocer y respetar nuestros símbolos y no permitir bajo ninguna circunstancia que se humille el honor de la patria. ¿Qué es la Bandera? Es el símbolo nacional que representa a la patria y por lo tanto a todos los nicaragüenses que estamos en ella. Es por eso que el 14 de julio se celebró el Día de la Bandera Nacional, símbolo patriótico que debemos honrar y sentirnos orgullosos de estar bajo el emblema bicolor.

La Independencia de Centroamérica fue un acto histórico trascendental. Los diputados enviados a Guatemala por las provincias, constituidos en asamblea, acordaron que serían libres e independientes de la vieja España, México y de cualquier otra nación tanto del viejo como del nuevo mundo. Por tal razón se considera que la vida independiente de Centroamérica se inicia dos años después del 15 de septiembre de 1821, cuando se formó el Estado con el nombre de Provincias Unidas de Centro América.

Honremos con mucho respeto y devoción la Bandera Nacional, que a todos nos cobija y procuremos ser auténticos patriotas y no mugrosa plebe, como decía el poeta Salomón de la Selva, con actos de corrupción en todas sus dimensiones.

Noel Cruz Barrientos

Un honroso cardenal

El cardenal hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga sí que es un honroso cardenal que vela por la salud espiritual de su rebaño, el pueblo hondureño, siendo muy diferente a su colega nicaragüense, Miguel Obando y Bravo, aliado del binomio Ortega-Murillo y protector del corrupto Presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas Reyes.

El saqueo de los recursos del Estado llevados a cabo por Mel Zelaya son análogos a los que se dan en Nicaragua bajo la administración orteguista. No someter anualmente el proyecto de Presupuesto General de la República al Poder Legislativo, tal y como lo hacía Zelaya Rosales, es una grave irresponsabilidad. Esto se reflejaba en que lo auxiliaban económicamente los organismos multilaterales de crédito, confiando que Hugo Chávez lo auxiliaría en todo momento. El alto grado de corrupción gubernamental es un común denominador de todos los países miembros de la Alba. Lo estamos viendo en Nicaragua.

Casimiro Cervantes Solórzano

Artículos sobre Honduras

Estoy de acuerdo con lo escrito por los señores Max Lacayo Lacayo y Hugo Vélez Astacio, en sus artículos publicados el pasado 3 de julio sobre la situación en Honduras. Y los felicito porque representan la realidad de la crisis y la opinión de la mayoría del pueblo nicaragüense.

El señor Lacayo dice en su artículo “Honduras y el Estado de Derecho”, que se actuó con valor y ejemplaridad al destituir del poder al presidente Manuel Zelaya, en defensa de la democracia y del Estado de Derecho. Zelaya fue un presidente corrupto que violó el orden institucional e hizo esfuerzos irresponsables para polarizar la sociedad hondureña. Por lo tanto, su destitución no puede llamarse Golpe de Estado. Fue la sanción legal adecuada contra un hombre que actuó de manera contraria a las disposiciones de las leyes fundamentales. Fue la Corte Suprema de Justicia hondureña la que ordenó al Ejército deponer a Zelaya, y el Congreso Nacional votó unánimemente para destituirlo, por poner en riesgo el Estado de Derecho.

En cuanto al artículo del señor Vélez Astacio, titulado “Honduras: Causa de una Crisis Democrática”, dice que no hay duda que Zelaya es el responsable de semejante crisis. Todos conocemos la terquedad de Zelaya de querer llevar a cabo una acción delictiva contra el Estado de Derecho. Su obsesión de mantenerse en el poder por la mala influencia de sus amigos, los dictadores cubanos hermanos Castro, el ex golpista de Venezuela Chávez y toda la pandilla de seguidores del Socialismo del Siglo XXI, que es el mismo comunismo que como un cáncer está carcomiendo a muchos países de Latinoamérica.

En cambio, me extrañó mucho la opinión de Sergio Ramírez en su artículo titulado “Regreso a la Caverna”, en el cual no puede ver la realidad de la situación, ni la valentía y patriotismo de una Honduras democrática que destituye a un presidente corrupto que quería manosear la Constitución para reelegirse. Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver. Ramírez ve un Golpe de Estado militar que debe ser sancionado, pero fueron la Fiscalía, la Procuraduría General y la Corte Suprema de Justicia los que destituyeron legalmente a Zelaya. El Ejército sólo obedeció una orden. Le aconsejo a Ramírez que vaya a Honduras e investigue a fondo si fue un regreso a la caverna lo que sucedió en ese país, o una lección de patriotismo y democracia para los países que, como Nicaragua, sufrimos en carne propia la dictadura, la corrupción, el fraude electoral y la falta de un Estado de Derecho y de nuestros derechos democráticos.

Esmeralda Cardenal

“¿A quién reclamar?”

El pasado 2 de julio del corriente año,

en esta misma sección se publicó una carta de la señora Esmeralda Cardenal titulada “¿A quién reclamar?”, en la que señaló al abogado y escritor Bayardo Quinto Núñez, de ser vocero y defensor de Daniel Ortega y del FSLN, en alusión a una carta que se le publicó el 20 de junio y fue titulada: “¿A quién reclamar?”

Me da la impresión que la señora Cardenal está confundida, pues lo que el escritor Quinto Núñez explicó en su carta fue que en Nicaragua existen cuatro poderes de Estado y que es al Poder Electoral al que hay que reclamarle por lo del mencionado fraude, y no a Daniel Ortega. Si no se le reclama al Consejo Supremo Electoral, entonces a quién se le debe reclamar, si ellos son la autoridad responsable de entregar cuentas.

Si Quinto es vocero y defensor de Ortega y del FSLN, igual se debería decir de todos los que escriben en este Diario, que son voceros de los otros partidos políticos. Pero ése es el criterio de la señora Esmeralda, el de los lectores es otro.

Karla Altamirano

Honor al mérito

A través de la historia se acostumbra homenajear a gobernantes y personas con poder económico o político. La ocasión, un cumpleaños, todo para congraciarse con el homenajeado en busca de algún favor. Pero cuando se hace un homenaje de honor al mérito a quien no es personaje de gobierno, aún más estando en la llanura, ese homenaje es por honor a los méritos que el ciudadano posee.

Me refiero al homenaje que en junio pasado le brindó el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, Embajada de España, instituciones del acervo cultural nicaragüense y ciudadanos granadinos, a don José Joaquín Quadra Cardenal, fundador y colaborador del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispana, hijo predilecto de Granada, quien por su trayectoria de honestidad, en su vida política y privada, como hijo, esposo, padre y amigo.

Don Quadra Cardenal, se mereció ese homenaje de honor al mérito y más.

Luis Solórzano
Granada

Río San Juan

Soy de San José, Costa Rica, y creo que ambos países (Nicaragua y Costa Rica) ganaron el derecho a la navegación sobre el río San Juan. Qué bueno también que ya se dejó este pleito entre hermanos, que pudo llevar sangre al río, algo que los ticos no queríamos.

Es lógica la resolución que impide la navegación de nuestro policías en el río San Juan, el cual todos los ticos sabemos que es nicaragüense, pero todavía queda la esperanza de buscar otras posibilidades en conjunto con las autoridades nicaragüenses. Se sabe que esto es narcotráfico o delincuencia en el lado tico, y que los humildes policías no tienen otro camino que el río. Me siento feliz porque la gente civil pueda navegar en el precioso río. Creo que debemos luchar en conjunto para que éste permanezca siempre con toda su belleza natural.

Marco Antonio Cordero U.
Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda