Con un mal sabor de boca, la Selección Nacional de Futbol regresó anoche tras una Copa de Oro que al final dejó más malos que buenos recuerdos.
Unas cuantas personas, en su mayoría familiares, llegaron al Aeropuerto Internacional de Managua a recibir al equipo de Nicaragua, que, aunque derrotados, lucían contentos de estar de regreso.
Mientras algunos jugadores, como el portero Carlos Mendieta, se negaban a hablar con los medios de comunicación, otros se limitaron a expresar lo insatisfechos que se sentían con los resultados en EE.UU.
El director técnico de la Selección, Otoniel Olivas, dijo que aunque se hicieron buenos planteamientos, los errores fueron decisivos.
“Pasás mes y medio corrigiendo o haciendo trabajo para no cometer esos errores y los siguen cometiendo, creo que nos falta más concentración en los partidos”, indicó Olivas.
Con respecto a la crítica que ha surgido por la alineación de varios jugadores del Real Estelí, Olivas aseguró que en el terreno estuvieron los jugadores que estaban en mejores condiciones.
“¿Por qué nadie habló cuando nosotros clasificamos a la Copa de Oro que estaban nueve jugadores titulares contra Guatemala? Cuando nosotros hacemos una alineación, lo hacemos como colectivo con el cuerpo técnico y no estamos pensando en el Real Estelí, estamos pensando en Nicaragua. Si yo meto por argolla a un jugador del Real Estelí, me estoy perjudicando a mí mismo”, indicó.
“Veníamos de hacer un trabajo en Brasil de alrededor de seis partidos, nosotros somos los que estamos cerca de los jugadores, somos los que observamos quién anda bien y quién anda mal. Desgraciadamente, algunos jugadores que aquí en Nicaragua se mencionó que por qué no jugaban, es porque no andaban en un buen nivel. Lo otro es que hay que darse cuenta que a veces los cambios funcionan y a veces no”, señaló Olivas.
Para el seleccionado Armando Collado la participación en la Copa de Oro fue una nueva experiencia de la que se debe aprender.
Collado dijo que esta Copa le representó una “situación muy amarga”, ya que no estuvo al 100 por ciento de su capacidad en los partidos de la selección.
La visión de David Martínez no fue muy distinta a la Collado, aunque éste señaló que el equipo de Nicaragua no estaba a la altura de esta competición.
“Lamentablemente no estamos a la altura de ir ahí y conseguir una clasificación a semifinales, pero creo que vamos por buen camino”, expresó Martínez.
Martínez indicó que en el equipo hubo nerviosismo, por los rivales, por lo grande de los estadios y las muchas personas que venían a los juegos.
El presidente de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut), Julio Rocha, llegó con el equipo anoche.
Rocha dijo que lo lamentable es que el equipo pudo haber hecho más, aunque cree que ésta fue una gran experiencia organizativamente para el país.