Al igual que el pollo, la carne de res ha mostrado una disminución en sus ventas durante el primer semestre del año.
René Blandón, presidente de la Comisión Nacional de la Ganadería (Conagan) y miembro de la Cámara Nicaragüense de la Carne (Canicarne), dio a conocer ayer que la reducción en las ventas durante los primeros seis meses del año fue de aproximadamente un siete por ciento.
Blandón manifestó que la reducción no ha sido tan severa, debido a que este año los precios de los cortes de carne se han mantenido estables.
“Este año se han mantenido los precios del 2007”, dijo y recordó que el año pasado la carne de res sufrió un incremento, que colocó cada libra de carne roja alrededor de los 50 córdobas.
De momento, comentó el representante de Conagan y de Canicarne, no hay planes de aumentar los precios de ese producto.
Esta semana también se dio a conocer que las ventas de carne de pollo se contrajeron en un 10 por ciento durante el primer semestre de 2009, y su producción un 7.36 por ciento.
CARNE SUSTITUIDA POR VEGETALES O QUESO
Danelia Reyes, una ama de casa de 50 años y habitante del reparto Jardines de Veracruz, en Managua, cuenta que ella y su familia comen carne de res una vez por semana. Antes era al menos tres veces.
Dice que ya no compra carne de res porque es más cara (que otras carnes) y que cuando puede la sustituye por pollo, y cuando su presupuesto no alcanza para la carne blanca, opta por cambiar la carne roja por verduras.
Ahora que el queso bajó de precio, éste ocupa ahora el lugar en su plato que dejó la carne desde hace varios meses.
El queso, tanto el morolique como el de crema, se comercializaba hace unos dos meses a más de 30 córdobas por libra, pero ahora se puede comprar en los mercados capitalinos entre 15 y 20 córdobas la libra.
En el caso de Maritza Cabrera, también ama de casa y quien vive en Ticuantepe, cuenta que actualmente se da “el lujo” de comer carne una vez al mes.
Mientras compraba un poco de hueso de res para sopa, contó a LA PRENSA que perdió su trabajo hace un par de años y vive de la ayuda que le dan sus hijas. Al igual que Reyes, su bolsillo le permite sustituir la carne por el queso.
COMERCIANTES CONFIRMAN CAÍDA EN LAS VENTAS
Desde hace 30 años Gioconda Meza vende carne de res en el mercado Roberto Huembes. Hace un año vendía entre 200 y 250 libras de carne diarias, según relata. Ahora cuenta que difícilmente vende unas 100 libras.
Ella, al igual que otras vendedoras concuerdan que ahora la “gente sólo llega a preguntar los precios”.
“Las que logran comprar compran menos y las que preguntan sólo preguntan y se van”, comparte Concepción Jarquín, quien tiene 22 años de vender carne en el Huembes.
“Ahora la gente busca lo más barato para comer”, dice resignada y cuenta que hace un par de años vendía hasta una res entera (unas 300 libras), mientras que ahora vende sólo un cuarto de ese animal (un promedio de 75 libras).
Además, dice Jarquín, cuando vendía más carne es cuando más temprano se iba a su casa, pues llegaba a abrir su tramo a las 7:00 de la mañana y lo cerraba a las 1:00 de la tarde con toda la mercadería terminada.
Ahora, que sólo vende entre 60 y 80 libras de carne de res diario, para venderlas debe llegar al mercado a las 6:00 de la mañana y se va a las 6:00 de la tarde.
El aspecto en el que más afectada se ha visto, según cuenta, es que a causa de la drástica reducción en las ventas ha tenido que recurrir a conseguir dinero de prestamistas, que cobran altas tasas de interés.