Los presentes en el acto de condecoración al ex canciller de la República y analista político, Emilio Álvarez Montalván, en Cancillería, fueron sorprendidos por sus duras críticas contra el presidente Daniel Ortega y la clase política del país, después de haberle sido impuesta la Orden José de Marcoleta en el Grado de Gran Cruz, reconocimiento que fue aprobado por el mandatario. Ortega fue uno de los blancos del politólogo.
“En el Ejecutivo, por ejemplo, tenemos un titular, centralista, autoritario y que le encanta la oratoria inflamada; además, ha iniciado un proceso de tipo, que yo diría de tipo oculto, para cambiar la Constitución, recurriendo a ese viejo expediente de los políti cos nicaragüenses, que reforman las leyes para un traje a la medida con máximas funciones”, precisó Álvarez Montalván.
El analista, quien también ejerció como médico cirujano y oftalmólogo, destacó que Ortega enfrenta otros problemas.
“Si es verdad que hay libertad de prensa y de organización, (pero) hay un acoso indiscutible en la voluntad de intimidarlos (a los medios). Con ese tipo de situaciones, no podemos producir el clima de convivencia”, manifestó.
Aunque no lo mencionó de forma directa, insistió en que Nicaragua no debe involucrarse en conflictos externos.
“Lo que hay en Honduras es una típica lucha por el poder, que no nos concierne, acordémonos que en Nicaragua decimos que el que con leche se quemó, hasta las cuajadas sopla”.
Añadió que en la vida nada de lo que se hace es gratis, y por lo tanto, que las personas y los países que “estiran la mano tienen que cumplir con la palabra que empeñaron para ganarse ese apoyo”, en alusión a los compromisos que la comunidad cooperante pide al Gobierno en materia de respeto a la institucionalidad, ante el fraude del año pasado.
En el repaso por la actuación de los distintos poderes del Estado, Álvarez Montalván no tuvo reparó en reiterar que en ellos lo que menos prevalece es el interés general.
“El Poder Legislativo mantiene bancadas que trafican con sus votos y hay en el Poder Electoral una insistencia en hacerse los sordos por el enorme fraude de las elecciones municipales de noviembre pasado; y el Poder Judicial no termina de acabar con la corrupción y con la ineficiencia de las instancias de este Poder Público”, dijo, haciendo un llamado a reflexionar sobre estas situaciones.
Aunque reconoció el sentido de solidaridad que tiene el Gobierno con la gente de escasos recursos, lamentó que implementa mecanismos que no son los apropiados y que “transforman a los funcionarios civiles en piezas de su clientela política”.
El politólogo señaló que además de hacer un repaso sobre la historia del país y su situación actual, tenía que evaluar y criticar no sólo a la Administración de Daniel Ortega, sino también a la oposición, “porque ella, junto con el Gobierno, son los elementos básicos de una democracia representativa, y es preciso referirse a ello, en su actuación”.
“Lamentablemente este binomio no funciona bien, el Gobierno por exceso de poder y la oposición por mantenerse desunida. Esas dos circunstancias estorban el funcionamiento de la democracia y hacen difícil un entendimiento que es necesario para el desarrollo del país”, afirmó.
El ex canciller rememoró que Nicaragua ha sufrido más de diez guerras civiles, tres dictaduras “abusivas y largas”, 35 años en anarquía y 20 años de intervención extranjera, lo que incidió en el pobre desarrollo del país.
Para Álvarez Montalván, las premisas para lograr el avance en Nicaragua son las adoptadas por Taiwán: democracia y educación, ya que con las mismas, expresó, en un lapso de 60 años este país logró remontar el atraso en el que se encontraba, hasta convertirse en una de las naciones con mayor ingreso per cápita.