Las plantas Taiwán no formaron parte del informe enviado por el Ministro de Energía y Minas en marzo pasado a la Contraloría General de la República (CGR).
LA PRENSA reveló el viernes pasado que estas plantas eléctricas, instaladas gracias a la donación de 30 millones de dólares de Taiwán, van a ser administradas por Alba de Nicaragua (Albanisa), la empresa privada vinculada directamente a la familia presidencial.
El canciller Samuel Santos reveló ayer a LA PRENSA que supuestamente el acuerdo con Taiwán le dejaba las manos libres a Nicaragua para que dispusiese de las plantas como mejor le pareciese.
“Es una cuestión libre. No hay ningún problema. Es Nicaragua la que decide, porque ése es el tipo de arreglo que tenemos nosotros con ellos (Taiwán)”, expresó escuetamente Santos el pasado sábado.
Ayer concluyó en el país la visita del presidente taiwanés Ma Ying-Jeou, pero debido a la accidentada agenda que éste cumplió en el país —por la informalidad de parte del presidente Daniel Ortega—, no se pudo conocer una reacción oficial de Taiwán sobre la decisión de traspasar a Albanisa la operación de las plantas donadas por el país asiático.
“No recuerdo haber visto nada en ese informe referido a plantas donadas por Taiwán”, respondió vía telefónica el contralor colegiado Lino Hernández Trigueros al ser consultado sobre el tema.
El informe Albanisa enviado por Rappaccioli solamente se refiere a las unidades de generación Hugo Chávez y Ernesto “Che” Guevara. Según este informe la inversión de Albanisa en la instalación y operación de estas plantas alcanza los 232 millones de dólares. Éstos serán recuperados vía tarifa (además de las ganancias) pagadas por los usuarios del sector eléctrico nicaragüense.
El pago de estas plantas será a 15 años. Estas generadoras, que operan a base de combustible, son las que el presidente Daniel Ortega refirió que eran supuestamente donadas, lo que posteriormente se descubrió que no era cierto.
Fue el mismo ministro Rappaccioli quien confesó a LA PRENSA que las plantas Taiwán serían manejadas por Albanisa, y no por la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL), entidad encargada de operar las generadoras del Estado.
“Las plantas las va a operar por un tiempo Albanisa, bajo un contrato que se estaría firmando con el Gobierno central, que probablemente estaría siendo representado por la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL)”, reveló el funcionario.