Las variaciones que hizo el Gobierno de Nicaragua al programa de la visita oficial del presidente de China Taiwán, Ma Ying-jeou, en Nicaragua, causaron algunas molestias entre los miembros de la delegación taiwanesa.
Aunque el Gobierno había confirmado que el presidente Daniel Ortega recibiría a su homólogo taiwanés en la terminal aérea, no llegó y en su lugar envió al vicepresidente Jaime Morales Carazo, al canciller Samuel Santos y otros miembros del gabinete.
El vicepresidente Morales justificó la ausencia del mandatario nicaragüense aduciendo ocupaciones relacionadas a los problemas políticos que hay en Honduras. En consecuencia, trasladaron a Ying-jeou a la Secretaría del Frente Sandinista (FSLN), que funciona como Casa Presidencial.
Cuando la delegación del presidente taiwanés llegó a la Secretaría, Ortega les dijo que hacía poco estaba comunicándose con el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quien estaba en El Salvador y se dirigía a Tegucigalpa.
Luego, Ortega habló por casi una hora, lo que provocó que algunos miembros de la delegación taiwanesa dormitaran, quizás cansados por el viaje y las actividades realizadas en Panamá, de donde procedían. Otros, entre risas, comentaban asombrados sobre el tiempo que el mandatario nicaragüense llevaba hablando, sin darle oportunidad al presidente Ma de intervenir.
Tras la reunión con Ortega, la agenda indicaba una visita del mandatario asiático a Masatepe, para visitar proyectos agrícolas impulsados por la cooperación taiwanesa. El programa establecía llegar allí a las 3 de la tarde.
Sin embargo, el arribo a Masatepe de la comitiva ocurrió casi hasta las 5:30 de la tarde, debido a que el mandatario nicaragüense decidió que la caravana oficial siguiera al cortejo fúnebre del tricampeón mundial de boxeo, Alexis Argüello, quien fue enterrado en Ticuantepe.
LA PRENSA supo que las declaraciones del presidente Daniel Ortega ayer, en el sentido de que los medios taiwaneses y nicaragüenses habrían mentido intencionalmente sobre un supuesto desplante al presidente Ma en El Salvador durante la toma de posesión del presidente Mauricio Funes, provocaron que el grupo de periodistas taiwaneses que viajan en la delegación decidiera cuestionar firmemente al presidente Ma por no haber respondido ayer mismo la acusación directa de Ortega.