En lo que aparenta ser otra de esas extrañas y oscuras transacciones del Gobierno, las plantas eléctricas que fueron adquiridas con una donación de 30 millones de dólares de Taiwán a Nicaragua serán administradas por la empresa privada Albanisa (Alba de Nicaragua), vinculada directamente al presidente Daniel Ortega.
Éste sería el destino final que tendrían las plantas Taiwán, las cuales, debido al hermetismo que caracteriza a este Gobierno, fueron consideradas por algunas versiones periodísticas como inexistentes.
Sin embargo, indagaciones de LA PRENSA finalmente descubrieron que sí existen. Las plantas se encuentran en su fase final de instalación (están previstas a arrancar a finales de agosto próximo) en el municipio de León.
Tienen capacidad para generar hasta 27 megavatios de energía, según el sitio web del Ministerio de Energía y Minas.
Esta energía estará destinada principalmente al consumo de la ciudad de León.
Pero, pese a que la donación de Taiwán fue entregada directamente a la Cancillería de Nicaragua, las plantas finalmente será administradas por Albanisa y no por la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL), que es la instancia a cargo de manejar los proyectos de generación eléctrica propiedad del Estado.
Esto fue confirmado por el mismo titular de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, al ser abordado cuando compareció a la Asamblea Nacional durante la aprobación del proyecto hidroeléctrico Tumarín.
“Las plantas las va a operar por un tiempo Albanisa, bajo un contrato que se estaría firmando con el Gobierno central, que probablemente estaría siendo representado por la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL)”, especificó el ministro Rappaccioli.
Esto implicaría que la totalidad de las nuevas inversiones en generación energética hechas por el Gobierno del presidente Daniel Ortega (unos 180 megavatios) están bajo el control de la empresa administrada por personeros de su confianza y a la que se señala de ser el “cuerno de la abundancia” de la familia presidencial.
HOY VIENE PRESIDENTE DE TAIWÁN
LA PRENSA buscó la versión de la Embajada de Taiwán, pero la Oficina de Prensa de la sede diplomática dijo que no podría atendernos debido a que todo el personal estaba abocado a la visita del presidente de la nación asiática, Ma Ying-Jeou, previsto a arribar al país la mañana de hoy.
Albanisa ya controla las denominadas plantas Hugo Chávez y Ernesto “Che” Guevara, cuya generación puede alcanzar los 80 megavatios. También cuentan con licencia de concesión de un parque eólico de 80 megavatios.
Parte de estas plantas vinieron en el marco de un supuesto acuerdo solidario con Venezuela, llamado tanto por el presidente Ortega como por la propaganda oficialista como donación del “hermano pueblo bolivariano de Venezuela”.
Luego se descubrió que las plantas en realidad serían pagadas por los usuarios del sector eléctrico del país. Posteriormente, el presidente Ortega aseguró que nunca dijo que las plantas eran donadas.
Esto lo mencionó luego de una orientación de la Presidencia de la República de eliminar todos los discursos del Presidente durante el 2007 disponibles en el sitio web de esa institución.
SIN DETALLES DE CONTRATO
Rappaccioli no dio mayores especificaciones del supuesto contrato que se firmará con Albanisa, y argumentó que se delegará a esta empresa la operación de las plantas Taiwán por la capacidad técnica que ya tiene en el mercado eléctrico nacional, lo que garantiza menores costos de operación.
“Es mejor que las opere Albanisa, porque ellos ya están trabajando en el país con cerca de 200 megavatios de generación térmica. Así tendríamos costos menores y ENEL no tendría que ir a montar toda una infraestructura en León”, justificó Rappaccioli.
¿POR QUÉ NO SE LICITÓ?
El funcionario hizo énfasis en que las plantas son propiedad del Gobierno de Nicaragua, sin menoscabo de que sean administradas por Albanisa. Sin embargo, como ya es costumbre en este Gobierno, pasó por alto explicar por qué si una empresa privada iba a recibir las plantas ese contrato no se licitó para lograr el mejor acuerdo para el Gobierno.
“Dejamos claro que las plantas son propiedad del Gobierno y esta inversión no significará mayores costos en la tarifa que pagan los usuarios. Que las administre Albanisa no significará ningún problema, puesto que ellos ya operan más de 150 megavatios. Es una ventaja, pues Albanisa es socia de Petronic en la importación de petróleo , y ENEL no”, dijo.